El sexo sólo es sucio si se hace bien.
Woody Allen
Vivà un tiempo en New York. Convivà un tiempo en Irlanda. Sobrevivà un tiempo en Kenia porque leà La Masai Blanca y me impactó mucho. Y ahora vivo en Lima con un frio más que mierda. Pero hoy no pienso escribir sobre mis experiencias turÃsticas, sino más bien de como son los hombres y mujeres de tan distintos lugares en la cama.
En Nueva York, todo corre muy rápido, el dÃa es muy veloz. También son veloces los chicos y las chicas. Las noches en los que te puedes encamar con el perfecto desconocido de nariz hermosa y a la mañana siguiente sólo está su número de teléfono en el mejor de los casos. Entonces, es un poco difÃcil ir a New York y pretender encontrar al amor de tu vida. La cosa no queda ahÃ, hay cada loco y loca. Cuando me fui al departamento de James él sólo podÃa excitarse poniéndose su ropa militar, al principio fue sexy, pero luego de tantas veces, fue absurdo y feo. Cuando estuve con una chica tenÃa tanta curiosidad de acostarse con una latina pero a la vez tenÃa miedo por las enfermedades que yo podÃa tener, asà que se puso un condón extendido en la vagina. Terminé por echarla de mi casa. Luego los chicos, generalmente están ebrios o drogados por lo cual se demoran más de lo común y como no me dejarán mentir puede llegar a producir desde infecciones vaginales hasta aburrimiento. Pues, sÃ. Eso mismo, aburrimiento. Mamita, papito.
En Irlanda convivà con un chico Español y planeaba casarse conmigo. TenÃamos planes, pero como siempre la cagué, no pude ni siquiera pedirle perdón. SalÃa en las noches con mis amigas y le decÃamos a chicos guapos para irnos a la cama o para tomar un trago, divertirnos o tenÃamos sexo entre nosotras, es ahà donde aprendà a utilizar ahora mi adorado consolador extra large de 12 centÃmetros. Él se enteró y me dejó por una Alemana, luego me enteré que se casó con una Noruega. Yo seguÃa en mi vida loca, tenÃa sexo con Españoles, Alemanes, Zuecos, Uruguayos y Cubanos. Los mejores amantes fueron en mi caso en particular, los españoles, tenÃan un instrumento muy bien alimentado – por asà decirlo- Los cubanos fueron en mi caso una decepción. Instrumento pequeño y muy poco movimiento, a pesar de su cuerpo escultural. Los alemanes fueron buenos amantes pero eran secos, no muy cariñosos, llegaban a una idiotez muy aburrida.
Cuando viaje a Kenia no planeaba tener sexo con nadie. Era un hotel bonito y un paÃs muy pobre, con tribus que cantaban cosas indescifrables todas las noches. Una noche mi pareja en ese tiempo “MUJER†me dijo para contratar a un chico Keniano para tener sexo, que nos iba costar 80 dólares. Me pareció interesante pues no estábamos en nuestro mejor momento.
Cuando el encuentro ocurrió era un moreno alto y fuerte, de un peinado extraño. Como en la pelÃcula La Masai Blanca. Se desnudó, no nos besó. TenÃa un miembro gloriosamente hermoso. Quizás el más bello que he visto. Pero no bastó la belleza para pasarla bien. En su paÃs, en su religión y en su tribu, el amor no lo hacÃan como nosotros lo hacemos. Fue un coito rápido y veloz, eyaculó con el oral, con un gemido endiosado, pero se asustó demasiado, cogió los ochenta dólares y se fue, nos sentimos mal.
Ahora estoy en Lima, trabajando como periodista, tratando de mantener la calma en esta ciudad tan cucufata y tan monótona que nunca cambia. Me imagino a todo el mundo haciendo el misionero en su telo de turno. Cuando tuve sexo con un amigo de universidad, se impresionó de mis habilidades casi pornográficas.
Por ahora sólo tengo a mi delicioso dildo de 12 centÃmetros, que a veces en las noches se convierte en el Keniano o en algún amante imaginario que tengo.
Vaya… me dejaste sin palabras. La franqueza del relato es extraordinaria, erótica, y hasta estremecedora.
Me encanta encontrarme con escritores que no le temen al teclado ni al papel en blanco. Te dejo mi voto.
Parece un viaje muy largo para llegar a un sitio demasiado cercano. Interesante historia, gracias por compartirla. Me he quedado con ganas de saber más sobre las motivaciones que producen todo eso que cuentas.
¡IncreÃbleeeeeee!
Texto divertido, ameno y original.
Soy de los que piensan que los textos que contienen carácter sexual son, si no los mejores, de los mejores. Y si encima se escribe de esta manera tan curiosa, mucho más.
Enhorabuena. Espero me/nos regales más textos de este género.
Realmente me entusiasmó tu trabajo. Es una interesante contribución al sinceramiento en temas respecto al sexo.
Katem, tan natural y divertido como mis anécdotas de viaje como corresponsal por todo el mundo. Lo mejorcito que he conocido fue a un italiano y te aseguro que tengo para comparar. No sé si el texto es ficción o realidad, pero lo escribiste muy bien. Te felicito, te sigo y mi voto.