En una habitación fría y en un silencio aterrador, sólo roto por las máquinas que controlan su corazón, estuve junto a él. Y como tantas veces, traté de consolar a la mujer que me dio la vida y que ahora también lo acompaña y sufre en silencio.
En aquella cama de hospital, cansado de luchar con tanta enfermedad, que no le da tregua desde hace años, estaba la persona más fuerte y optimista, de la que tanto he aprendido y sigo aprendiendo. Pero esa noche su mirada es diferente, reteniendo lágrimas de dolor y muerte en los ojos. Sabe que llega su hora, e intenta despedirse de nosotras.
- No, no lloréis más, por favor, no pasa nada; es solo esta vieja máquina que no puede.
- Papá, no te rindas, no me dejes.
- No, hija, sabes que yo jamás me rindo, pero este cacharro está averiado y no responde.
Su voz se entrecorta, intenta mantener los ojos abiertos, la máquina acelera su ritmo, nuestros corazones se aceleran con el suyo, y tampoco mis piernas aguantan el peso de tanto dolor.
- Cariño, abre los ojos, mírame. ¡Nooo! ¡Mírame! ¡Mírame, papá, por favor…!
Sus ojos se cerraron de repente, y aquel pitido, que tantas veces oí en las películas, se grabó en mi mente para siempre, y fue como si mi corazón se parara con el suyo.
Agarradas a sus manos, estábamos paralizadas. No sé cómo, corrí a la puerta pidiendo ayuda, mientras las lágrimas mojaban la cara blanca de mi madre.
Mi mente se bloqueó y nunca he podido recordar lo que pasó por mi cabeza, en aquellos segundos eternos para mí.
- ¡Sacadlas fuera! ¡Rápido!
- Tranquila mamá, todo irá bien. No es su momento, lo sé.
Yo la abrazaba con fuerza, pero no había consuelo para ella.
Luego, todos aquellos doctores corriendo, el ruido de las descargas, una y otra vez, y por fin los latidos de su cansado corazón, que volvieron.
Nos había dejado solas por un instante; cruzó la estrecha línea que hay entre la vida y la muerte, pero volvía la esperanza.
Cada día que pasa es un regalo. Aunque vivo pendiente del teléfono, que me sobresalta, con el corazón en un puño, pensando que por muy duro que sea, cuando ocurra quiero estar a su lado, como estuve el día más terrible y a la vez feliz para mí, porque volvió para regalarnos unos años más de vida junto a él.
Gracias, muchas gracias papá.



Emotivo relato de un difícil momento. ¿Por qué siempre somos conscientes de lo que queremos cuando se nos presenta la ocasión de perderlo?
Al margen, seguro que si te desvinculas de la emoción y le das un repaso al texto…
A mí me suele ocurrir lo mismo.
Un Abrazo Mil.
Quiero aclarar que la última frase corresponde a “Tranquila mamá etc
Cariños
manuc
Me suena fría” traté de consolar a la mujer que me dio la vida y que ahora también lo acompaña y sufre en silencio” Supuestamente es tu madre que abrazas.
Luego pones :”Sabe que llega su hora, e intenta despedirse de nosotras”
Sigues: “.Tranquila mamá, todo irá bien. No es su momento, lo sé”
Donde se supone un oxímoron entre lo que sabes, lo que pasa.
Eso está muy bien!
Luego comentas:”Nos había dejado solas por un instante; cruzó la estrecha línea que hay entre la vida y la muerte, pero volvía la esperanza.”
Y por último me llama la frase:”porque volvió para regalarnos unos años más de vida junto a él.
Donde me sobra junto a él.Si volvió, seguro será junto a él.
Más allá de estas pequeñás cosas..
me gustó
voto
manuc
Es toda una especulación.Nunca sabes que pasó en ese instante.
Si, 1000Luna, cada dia que pasa es un milagro. Gracias por recordarmelo. Un beso y mi voto.
Sin duda, todo un regalo. Disfrútalo todo lo que puedas. Muaksss
Te voto por la sinceridad de tus textos; pero este no está entre los mejores. Tiene razón Óscar, el escritor que quiera escribir sobre una emoción propia, ha de esperar a que el corazón enfríe y la cabeza se libere de los efectos de la emoción, para luego, eso sí, revivirla en la escritura.
Saludos.
Muchas gracias a todos por vuestras palabras y consejos.
Besos.
1000Luna, se me ponen los pelos como escarpias leyendo tu relato. Las emociones y sentimientos en momentos así tan solo lo sabe quien lo vive, y entonces uno entiende es frase: vive cada día como si fuera el ultimo de tu vida. Un saludo y mi voto.
Muchas gracias, reka. Sí, son momentos muy duros y además hoy por hoy todavia es una constante en nuestras vidas.
Un fuerte abrazo.
Querida 1000 luna, maravilloso relato. Comprendo como nadie, perdí a mi padre hace algunos años, tu alegría al recuperarlo de los brazos de la muerte.
Disfruta cada momento con intensidad, sin pensar en la inevitable partida.
Un abrazo y mi voto.
Gracias Cenicienta por tus bonitas palabras. Siento la perdida de tu padre, nunca se esta preparado para ello aunque sepamos de sobra que es ley de vida.
Un fuerte abrazo.
1000Luna: un excelente relato; hace que redorcemos recordarnos que el final siempre nos amenaza, digo amenaza, porque tenemos nuestros hilos atados a los seres queridos, que se rompen causando gran dolor. Pero, que bien mirado, no es el fin, es el principio de una vida más a todo dar (bueno, así creemos los que tenemos fe, expreso esto, con todo respeto a los que expresan tu ateísmo)
100Luna: se me fue el comentario sin decirte que eres una gran escritora.
Por otra parte, falta expresarte que tienes mi voto incondicional.
Saludos
Volivar
Hola, volivar. Te agradezco de veras la sinceridad de tus palabras. Lo de escritora es algo que me queda muy grande, pero gracias. Prefiero tener tu lectura incondicional ^_^
Un fuerte abrazo.
Luna, preciosa,disculpa por haberle robado un 0 a tu seudónimo… ¡qué burrada! ¡Sólo alguien tan torpe como yo, tu servidor, haría eso, restarle 900 puntos a la que escribe, seguro estoy, con la pluma que le arrancó a un ángel!
Volivar
No, por favor, nada de disculpas volivar. Un cero arriba 0 abajo no tiene importancia. Qué bonito eso que escribiste de la pluma del ángel, muchas gracias.
Un abrazo y feliz día.
Emotivo agradecimiento a tu padre y, con tu comportamiento ejemplar, emotivo también el sentimiento hacia tu madre, que tienen que estar plenos de orgullo contigo. Tristemente en esta vida todo es finito pero, sé positiva aun en la desgracia, piensa que tu padre ha gozado de una experiencia poco habitual: ha cruzado esa línea que separa la Vida de la Muerte. “Ha tocado” el Más Allá y ese es uno de los grandes secretos de nuestra existencia ¿existe algo después? Él ya lo sabe…es un privilegiado. Que se mejore y que te cuente, guarda un secreto digno de compartir.
Un beso.
Muchas gracias por tu lectura y tu comentario lleno de buenos deseos, gracias.
Un fuerte abrazo.