Antes que comience a escribir este trabajo, primero debo decirles algunas cosas a las personas que se rigen a través de los dogmas religiosos, y mantienen una fe ciega en ellos, por aceptar todas esas aseveraciones como valederas. Lo que publicaré en esta oportunidad, al igual que casi todos mis trabajos, no son aptos para quienes poseen un estado de consciencia que les ha impedido comprender la veracidad o falsedad de esas creencias, por más milenarias que sean.
Sea prudente con mis publicaciones, porque están hechas con la intención de desenmascarar los falsos dogmas, haciendo reflexionar a las personas que realmente deseen liberarse de tanto engaño. No soy pescador ni cazador de incautos, si no un hombre que se ha dedicado a la investigación desde hacen algunas décadas, porque durante varios años también estuve engañado con todas esas falsedades que muestran los dogmáticos.
Soy un librepensador que emplea la mayéutica para ayudar a las demás personas a comprender la realidad, buscándole el sentido lógico a las cosas, ya que en el universo; esa extraordinaria obra del Creador universal, todo ha sido confeccionado para tener lógica. Lo que carezca de ella, simplemente es el producto de las mentes artificiosas de los bribones que dicen representar a sus propias creaciones o a las de sus antepasados, para engañar con sus fraudes a los incautos, impidiéndoles evolucionar como seres universales que son.
Para que mis lectores encuentren puntos sólidos por donde comenzar sus investigaciones, pudiendo así corroborar o desmentir lo que digo, siempre me he preocupado en citar lugares, personas o fechas, fáciles de comprobar su existencia en la historia. Si no sabe lo que busca verdaderamente, evite comportarse como los demás entes portadores de vida que están llenos de curiosidad. Pues, existe un proverbio bastante viejo que dice lo siguiente: “La curiosidad mató al gato”.
Le molestan o hacen daño mis publicaciones, evítelas, no sea masoquista. Piénselo muy bien antes de seguir adelante con la lectura de este trabajo realizado con dos finalidades. 1) La de informar, para que conozcamos los orígenes de estas tradicionales festividades, realizadas por primera vez en Egipto, a partir del siglo XXII a.J. 2) Desenmascarar a esos farsantes, quienes por pensar únicamente en sus intereses económicos, se burlan descaradamente de los ingenuos para que estos les proporcionen los recursos suficientes, y así poder disfrutar de los placeres de la vida.
Deje de leer para que no se incomode cuando se entere de las mentiras de sus “líderes espirituales”, sintiéndose luego defraudado con ellos por haberlo engañado, y después insultarme por no saber en qué ni en quién creer, como les ha sucedido a quienes por curiosidad han leído mis últimos trabajos. Espero que esto sea suficiente advertencia, para que no me responsabilice por los disgustos que pueda sentir. Le participo que esta información pudiese resultar contradictoria a los falsos dogmas de fe, que usted haya aceptado como valederos, por su ingenuidad. Comencemos…
En este mes de diciembre un altísimo porcentaje de la sociedad planetaria estará celebrando dos de las más grandes festividades en la que se involucran con gran alegría, hombres, mujeres y niños, de todas las edades y de la mayoría de los pueblos. Salvo en pocas naciones, al concluir su último día, nuestros hermanos festejan el fin de un año y le dan la bienvenida a otro que comienza. Desde hace bastante tiempo vienen haciendo esto, cargados de nuevas esperanzas y buenos deseos. La otra celebración es para recordar la navidad, pero está usted consciente del significado de ésta.
¿Alguna vez se ha preguntado qué es la navidad? ¿Sabe a qué se debe esta festividad? ¿Por qué muchas personas cristianas la conmemoran el día 25 de diciembre de cada año, y otras pertenecientes a la misma doctrina religiosa no están de acuerdo con esta fecha? ¿Estaba usted en conocimiento que los integrantes de la iglesia católica romana, las anglicanas, varias de las llamadas protestantes y la ortodoxa rumana, son las que están de acuerdo con esta fecha?
¿Sabía que los integrantes de casi todas las iglesias ortodoxas, quienes se presentan como los continuadores de la vieja iglesia establecida por Jesucristo y los apóstoles, después que se presentó el “Cisma de oriente y occidente”, el cual terminó por distanciar definitivamente al imperio bizantino del romano, por razones estrictamente religiosas que afectaron ambos gobiernos, a comienzos de la segunda mitad del siglo XI, celebran la navidad el 7 de enero?
¿Tiene conocimiento que las dos fechas de esta celebración, se debe a uno de los tantos convencionalismos realizados por los más altos jerarcas de la iglesia católica romana, que se aliaron a un papa nacido en la italiana ciudad de Bologna, cuyo nombre era Ugo Buoncompagni, mejor conocido en la historia universal como Gregorio XIII, el alias que adquirió tras asumir el papado? ¿Se había enterado que después de la implantación del calendario gregoriano, desde finales del siglo XVI, varias sectas o iglesias católicas se han mantenido enfrentadas por discrepar de la fecha que se debe aceptar para celebrar el nacimiento de ese niño dios? ¿No me cree lo que le digo?
Me parece que es la mejor posición a tomar en este caso, porque en un principio parecería que se trata de la palabra mía contra la de los directivos de una de las mayores organizaciones religiosas del planeta. Si usted no es una persona fanática, y anda buscando la verdad de las cosas para convertirse en alguien verdaderamente libre de las mezquinas invenciones humanas, le recomiendo realizar sus propias investigaciones, con la mayor objetividad.
Históricamente, una de las festividades religiosas más antiguas que aún se continúan celebrando en nuestros días, son aquellas sustentadas en un fenómeno natural que se presenta en el planeta como consecuencia de la inclinación del Sol, al que se le ha dado el nombre de solsticio. Durante la segunda mitad del siglo XXV a.J, esta celebración se instauró oficialmente en las tierras pertenecientes al imperio egipcio, cuando aconteció un solsticio de invierno, poco después de estar los habitantes de esa región gobernados por los faraones de la V dinastía.
¿Estaba en conocimiento que esa celebración se efectuó en un primer momento, como un acto de reconciliación entre los sacerdotes más importantes del imperio? ¿Sabía que al ser trasladada la capital desde la ciudad de Menfis a la de Heliópolis, los representantes de Ra colocaron a esta entidad como el dios supremo de su panteón religioso, y luego trataron de eliminar a muchos dioses, a Osiris entre ellos, y al no poder lograrlo por la tremenda crisis que se presentó, debieron dejar sin efecto esa medida, naciendo gracias a esto la religión de los hamitas?
Con el paso del tiempo esa ceremonia sirvió para conmemorar el natalicio del dios Horus, no en forma de halcón ni de hombre con cabeza de ave, sino como un niño, al que llamaron “Harpócrates”, porque durante los apresurados concilios celebrados en las tierras heliopolitanas para acordar la paz y organizar la religión, los clérigos acordaron que esta divinidad solar ahora debía venerársele como hijo del resucitado Osiris y la diosa Isis. Como el dios de Abydos había sido asesinado por su hermano Set, lo colocaron como juez y regente de las regiones donde permanecían las almas, dobles o Ba, de los difuntos.
¿Tenía conocimiento que la residencias de los difuntos, estuvo colocada en la Luna en esos tiempos, hasta poco después de la llegada de los hicsos? ¿Cómo cree usted que surgió el Principio de correspondencia, “Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba”? ¿Le han dicho que esta expresión se la dieron a conocer los clérigos egipcios a las personas, para darles un ejemplo de cómo serían tratadas las almas de los difuntos allá arriba, en nuestro satélite natural, después del juicio al que eran sometidas por sus acciones aquí abajo, en la Tierra?
Antes de Horus ser idolatrado como una divinidad de la muerte, se le veneraba como a la deidad solar que conducía todos los días en su barca al dios del Sol, a través de los cielos. Aunque en un principio, esta divinidad que fuese representada con distintas formas, se le consideraba desde los tiempos del Período Arcaico, como la divinidad de la luz, los cielos y la bondad.
Después que se estableció el imperio nuevo, y Tutmosis III emprendió la más grande obra conquistadora de los egipcios, durante la primera mitad del siglo XV a.J., a la festividad del solsticio de invierno a la que se le decía en esa época: “La natividad del dios de la luz”, se comenzó a extender por todo el mundo antiguo, porque fue asimilada por los habitantes de muchos de aquellos pueblos que entraron en contacto con los egipcios.
Esta tensa situación que se presentó entre los clérigos hamitas, la cual estuvo a punto de generar en esos días una guerra civil de grandes proporciones, por las ambiciones de esos personajes que decían representar a los dioses en esa parte del continente negro, les permitió unos siglos después a los sacerdotes de los pueblos persas, helenos y romanos, hablar del nacimiento de sus niños dioses. Siendo así como adoraron al dios “Harpócrates”, no con la desnudez que tenía y uno de sus dedos metido en su boca, sino con pequeños cambios, como a un niño recién nacido, colocado dentro de algo parecido a una cesta.
Poco tiempo después de la muerte del rey Darío I; el hombre que abolió el dualismo original e implantó el zoroastrismo, fue cuando los sacerdotes persas de la primera mitad del siglo V a.J, iniciaron el moderno cuento de la natividad que ha llegado hasta nosotros, porque estos individuos comenzaron a hablar del nacimiento de su divinidad de la luz y aliado de Ahura Mazda, me refiero a su dios Mithra.
Pero, antes de continuar le debo aclarar lo siguiente. Inicialmente esta creación sacerdotal no era un dios dentro de la primitiva religión de los pueblos medo-persas, sino un juez, un ente presuntamente imparcial dedicado a juzgar a las almas de los difuntos por sus acciones aquí en la Tierra, y dependiendo del resultado les permitía atravesar una pasarela llamada “El Puente de la Discriminación”, para que pudiesen llegar a un lugar placentero identificado con el nombre de Paraíso, o les pedía a sus subalternos lanzarlos desde ese mismo sitio a las profundidades del infierno.
El planteamiento que había realizado el sacerdote Zoroastro, llevó a esta gente a idolatrar a Mithra como a un dios, por eso los clérigos de la reformada religión se las arreglaron para cambiarle su antigua imagen de juez, diciendo que había nacido en un prado donde pastaban unos animales, muy cerca de una roca, el día del solsticio de invierno. Su llanto primero atrajo la atención de los semovientes, y luego la de los pastores que se encontraban en los alrededores, quienes de inmediato comenzaron a venerarlo, porque se dieron cuenta que se trataba de un dios recién nacido.
Cuando se impuso el mitraísmo, el cuento del nacimiento de Mitra se mantuvo con pequeñas variantes, diciendo que este dios había nacido durante el solsticio de invierno. La llegada de las tropas de Alejandro II a las tierras dominadas por los persas, fue lo que puso en conocimiento a los helenos sobre las fábulas de ese dios encargado de la luz solar, y de las misteriosas condiciones en las que había llegado al mundo de los hombres. Sirviéndole todo eso a los sacerdotes de los pueblos helenísticos para confeccionar a otra divinidad, a la que le dijeron Helios.
Historias parecidas también se escucharon en Europa con pequeñas variantes, pero al analizarlas con cuidado nos damos cuenta que tienen la misma raíz, el nacimiento del dios Horus cuando lo llamaron Harpócrates. En los paísesnórdicos tampoco se quedaron atrás con sus historias sobre el solsticio de invierno, y aunque no copiaron el cuento del nacimiento de un niño dios, sus habitantes hablaron de un anciano espíritu que se renovaba durante esta época, año tras año, y de un hombre gordo con una larga barba blanca, que les entregaba regalos a los niños.
Después del Concilio de Nicea del año 325, fue cuando finalmente los cristianos implantaron el dogma donde afirmaron que Jesucristo era un semidiós, para poder mantener su farsa hicieron correr la sangre de muchos de los suyos que no estaban de acuerdo con eso. Luego tuvieron que convocar a nuevos concilios al darse cuenta de sus metidas de pata en el referido año, hasta que finalmente, y como último recurso, de la misma manera como hicieron con el Limbo, procedieron contra el calendario juliano, e implantaron el gregoriano.
Provocaron todas esas patrañas, asesinaron a su propia gente, cambiaron el calendario y eliminaron muchos años de la historia por el inmenso poder que tuvieron en esa época, entre otra infinidad de barrabasadas, porque la festividad del solsticio de invierno servía para conmemorar el nacimiento de muchas deidades, y el aniversario de la idolatrada por ellos no podía quedar fuera de ese día.
¿Comprende ahora la razón por la que el 25 de diciembre algunos cristianos festejan la natividad de Jesucristo, pero otros no?
“CONOCE LA VERDAD Y ÉSTA TE HARÁ LIBRE”

