Me piden que escriba también para hombres, que no es que yo quiera decantarme por un público en particular ni mucho menos, habrá a quién le guste como escribo y a quien no, independientemente de su sexo, lo que ocurre es que soy mujer, es este un hecho irremediable, así que tengo un punto de vista “mujeril” que no hay quien me lo quite.
Digamos que escribo para hombres inteligentes, interesados en conocer los resortes del “alma femenina” y de un solo plumazo me gano el título de pedorra, cursi, pedante, prepotente y repelentuzca al tiempo que en mi línea sigo haciendo amigos.
He decidido no obstante hacer un post para hombres, y en el culmen de mi osadía y atrevimiento voy a hablar sobre fútbol ¿Qué otro tema puede haber que interese más a un hombre?…Si, ya se, también está la Formula 1, el Tenis y las motos, pero si no entiendo nada de fútbol, de estos deportes menos todavía, sólo sé que hay un tipo con cuello de toro y cabezón, con pinta de antipático que se llama Alonso, y el tal Nadal que se ve que juega de puta madre, pero ruego a su representante o a la persona competente en estos asuntos que no le permita hacer más anuncios de publicidad, porque la naturalidad ante las cámaras no es lo suyo.
En cuanto al fútbol a duras penas distingo al árbitro del resto de los jugadores, que no lo localizo hasta que no oigo gritar al energúmeno en que se ha convertido el que hasta hace un rato era un señor normal que me ayudaba a fregar los platos, y ahora se retuerce en el sofá con los ojos salidos de las órbitas chillando -¡será cabrón! ¡eso es tarjeta! – y despotrica sobre que siempre se favorece al Barça en lugar de al Madrid…este es un tema sobre el que hacer una pausa y analizar…ese mismo argumento lo he escuchado de ambos lados durante toda mi vida, en función del equipo al que perteneciera el señor sentado en mi sofá, con lo que tras un profundo análisis he llegado a la conclusión de que alguna de las partes debe andar equivocada, o que a ambas se les ofusca el entendimiento durante hora y media y entran en una especie de enajenación mental transitoria; una cosa está clara, objetivos e imparciales me da a mí que no lo son.
Lo peor de todo es cuando una, ejerciendo de novia encantadora decide con la mejor de sus sonrisas sentarse al lado del ofuscado con un libro entre las manos, para hacerle compañía, en lugar de coger la puerta y largarse a beber a un bar, así, sola, como en las películas americanas, en la barra y con pinta de despechada, pero ¿para qué? si todos los bares están llenos de réplicas de lo que tengo en casa y encima hacen más ruido, no me vale la pena.
Así que allí estoy, tratando de concentrarme en mi libro, cuando fulanito se da cuenta de mi esfuerzo, y en un acto heroico por su parte decide hacerme partícipe de lo que ocurre en el partido, y yo pierdo el hilo de mi lectura mientras trato de entender lo que es un fuera de juego, que mira que me lo habrán explicado veces, pero a mi siempre se me olvida, va a ser que no pongo el suficiente interés.
Lo más dramático de todo, digno de algún estudio psicológico de mi personalidad , es mi tendencia a dar siempre con el mismo tipo de hombres. A mí todos me han engañado, lo reconozco, soy una pardilla y como una ingenua he seguido picando y creyendo que sí, que esta vez era cierto.
No recuerdo haber conocido a un hombre, que en esos primeros meses de encandilamiento y tontería, no me haya jurado y perjurado que él no era un fanático del fútbol, y en prueba de su buena voluntad y la veracidad de sus palabras, en lugar de tragarse el Barça-Madrid me ha llevado a cenar, huelga decir que con el tiempo las cenas se van espaciando en proporción directa al aumento del tándem sofá- tele-latas cerveza-pizza.
Cuantas veces habré oído frases como – No, si a mi el fútbol me gusta, pero vaya, que no dejo yo de hacer otra cosa más interesante por ver un partido – o la consabida – Si yo sólo veo los partidos importantes, el resto me da igual – y tu sonríes y piensas, bueno, eso serán cuatro partidos al año…pues no está mal.
Craso error, se te olvida incluir junto a los partidos de liga, los de la Champion league, el Mundial y las Olimpiadas, y en espera estoy de los interplanetarios, con lo que creo que no debe haber mujer en el mundo que haya visto más partidos de fútbol que yo sin verlos en realidad.
Puede parecer que mis palabras destilan amargura y mala leche, pero para terminar quiero puntualizar que no es así, soy de fácil conformar y con una edad en la que ya di por perdida la batalla de tratar de convertir a un hombre en otra cosa. Hace tiempo que descubrí que ni puedo ni quiero, que me gustan así, tal como son, que me río mucho cuando el ofuscado intenta meter gol él solito desde el sofá y me descompone la manta en el intento, cuando se lleva las manos a la cabeza indignado y yo levanto la mía del libro y le planto un beso recomendándole un tranquimazin, y que además me da la excusa perfecta para gruñir un rato, que ese sí es uno de mis deportes favoritos.



Tienes razon, Territorio, el mundo de los hombres (y de algunas mujeres) en Espana se divide en dos: los que estan con el Barcelona y los que estan con el Real Madrid. En Mexico es igual, nomas que aqui la poblacion se divide entre el America y el Guadalajara. (Y en mi pueblo, Monterrey, entre los Tigres y los Rayados). Debes tener paciencia y aguantarnos, que en el fondo somos buena onda. Felicitaciones por tu escrito, mi voto y un beso.
Ya ves que paciencia no me falta, soy una santa…y evidentemente la de la foto no soy yo, no tengo las piernas tan largas.
Gracias y otro beso para ti
Perdon: ¿La de la foto, la que esta subida sobre el mueblecito de la tele, eres tu?
La hermosa monotonia de la vida de parejas. Al fin llegara un momento en que griten juntos un gol (aunque a ti te de igual si fue de Madrid o Barca) y despues intercambien libros y opiniones sobre los mismos. Se vale soñar jejeje. Saludos
Je je, ese es un final de novela no? Difícil que yo grite por un gol sea de quien sea.
No obstante no es monotonía, es adaptación por ambas partes, y convivencia .
Saludos
Territorio sin dueño: escribes muy bien; dices que no sabes de fútbol, pero haces una interesane narración con ese tema… no de goles, patadas, y fueras de lugar, pero sí de lo que ocurre en torno a tal deporte… Felicidades.
Mi voto
Atentamente
Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)
Je je, así tu eres del grupo de los inteligentes no?
Muy buen relato si señor. Pero tened compasión de nosotros.. Somos simples y rara vez pensamos en las consecuencias de una acción que nos entretiene. Niños grandes sería una expresión válida. Como dijo una vez alguna gran mujer en algún lugar; “pobrecitos, hay que quererlos”. Mi voto, y gracias por tus maravillosos escritos. Eidan.
Gracias Eidan, y ya ves que que al final aclaro que no hay rencor por mi parte, sólo me cachondeo un poquito de mi misma y de vosotros.
¿Te has pensado lo de la adopción?