En mi país Venezuela, la gente es algo especial, unos culpan al gobierno de todos sus males y problemas otros están pegados a algún negocio corrupto que implique dejar a un hospital sin medicinas o una casa sin ladrillos, pero mas allá de esas cosas obvias, está el hecho de que nadie hace nada por cambiar su situación, mi país es religioso y sumiso, siempre quiere ver sus problemas resueltos por medio de oraciones, cartas al presidente o un aumento insignificante de sueldo dado por el mismo gobierno, mi país tiene enormes cantidades de recursos, tierra fértil, climas extremadamente fríos y extremadamente calurosos, bosques, ríos, etcétera, pero nadie ha sido capaz de aprovecharlos por el bien de nuestra economía, educación, vivienda o salud en general en este articulo hablare de mi país Venezuela.
Hay muchas cosas que me enojan de este país, eso que llaman idiosincrasia o cultura, aquí podría llamarse viveza o idiotez según sea el caso, la gente prácticamente pasa por encima de las demás, se está muriendo de hambre pero prefiere un Blackberry que diez mercados que es lo mas equivalente al precio de uno barato, hay familias que viven en casas de lujo, tienen mucho dinero y pocos hijos, pero también hay familias que viven en ranchos inhabitables, tienen poco dinero y cantidades exorbitantes de hijos.
También está el hecho de que con respecto a las decisiones del gobierno hay dos países, uno conformado por los estados más habitados (Zulia, Gran Caracas, Valencia, Miranda) y otro conformado por el resto, normalmente el mensaje de los gobiernos siempre es doble, ya que siempre han tomado al interior del país como electores fáciles de convencer, en los estados más poblados existen más hogares con televisión por cable, Internet y el mugroso Blackberry y saben más cosas sobre historia universal, cosas como el comunismo “light” (socialismo) no entran en la mente de quien sabe que es un sistema fracasado a menos que sea convencido con billetes.
Mi intención escribiendo esto no es desahogarme sobre lo que hace “la gente” sino que siento que es un deber personal decirles a la cara, que muchas cosas que pasan son culpa nuestra, cuantas veces no hemos visto a alguien conocido en una cola y nos coleamos descaradamente, yo también he fingido estar estudiando o estar dormido en un puesto en el metro, cuando realmente seguro hay una persona que necesite el puesto más que yo. En fin los problemas de los países del tercer mundo en general según lo que he visto y presenciado son: Fanatismo religioso (99.999% de los venezolanos), patriotismo enfermo (99,98% de los venezolanos) este problema los sufre la gran mayoría de los estadounidenses también, poner toda nuestra confianza en elecciones y gobiernos (80% de los venezolanos), usar tecnología de la que no tenemos ni idea de su potencial (95% de los venezolanos), mientras vayamos eliminando esos problemas seremos un mejor país, no coloque cosas como educación ya que si somos un país enfermo seguiremos enseñando como uno.
No pienso colocarme fuera de todos esos problemas como alguien pulcro que ve a las personas en Venezuela como escoria, pero cada día intento eliminar de raíz esos aspectos que me hacen ser un habitante del tercer mundo y yo creo que cualquier persona que quiera vivir bien y feliz intentara hacerlo aunque a veces la ignorancia y dejarse llevar por las cosas sea el camino mas fácil y placentero no es el camino que se debe tomar por que sino nuestro país seguirá siendo el mismo lugar que odiamos.




Alezzandro
Interesante el artículo, a veces es necesario sacar todo lo que uno lleva adentro. De todos modos, aunque no calme el fastidio, tené en cuenta que las caracteristicas que describis para Venezuela también pasan en otros países, en mayor o menor medida, pero pasan. En America Latina desde luego pero también en España que bajo una de las crisis económicas más grandes de su historia la gente apenas sale a protestar y a defender lo que es suyo, a pelear para que tu jefe no te baje el sueldo por los cojones y tantas cosas… el fatalismo latinoamericano sin duda es la pedorra herencia española aunque eso ya no es excusa. Estamos sumidos en las más cruel de las abstracciones individuales, en el sopor de la fantasía fantástica, en plena era de las comunicaciones en la más jodida ignorancia. No se si de esto se sale…
Un abrazo.
Aquí hay un problema que aumenta considerablemente esa modorra, y es que mas de la mitad de los canales nacionales son propiedad del estado y nos muestran una Venezuela color rosa sin problemas, sólo un canal dice las cosas como son y lo intentan callar con todo tipo de multas y ataques…