Sabemos que las palabras pueden ser cálidas o frías,pero también tienen como la música, su partitura particular de tonos diferentes que le dan un significado y también una manera de entenderlas que pueden llegar muy hondo nuestro, o no.Solo que, cuando se pronuncian,el proceso de entendimiento no es tan complicado y es mas directo.Acompañadas con gestos y ademanes hasta nuestro cuerpo habla cuando lo creemos en silencio.
Sucede los mismo con las palabras escritas, esas que salen disparadas desde un teclado o desde la mismísima pluma directas al papel.Solo que aquí, si existe ese proceso invisible que ocupa el lugar de los gestos y ademanes que por este medio no existen. Entonces nuestros estados particulares le ganan el lugar a las partituras y marcan el ritmo que nos sale desde adentro. Entendemos lo que nuestro estado de animo nos traduce. Por eso es importante poner la coma justa o el punto exacto donde tiene que ir,ni mucho mas allá, ni mucho mas acá;solo justo ahí. Pero cuando todo eso no esta, nada se lee igual y entonces las palabras pierden sentimientos,color y textura.
¿Perfumes? Aun no se invento un mensaje de texto que lo transmita, pero si aun no probaste con la pluma y el papel; no es tarde para que lo intentes, aun hoy en esta era de pura comunicación, que nos encuentra un poco incomunicados.El papel lo aguanta todo, aun esos sentimientos de antaño que ya no lo son. Pareciera que le dan play hasta a la historia que ya no es….dale color y textura a tus palabras,poneles tu perfume, tu firma….y mándalas por correo, descubriendo la espera de esperar que lleguen a destino y agonizar en la agonía de aguardar la respuesta.



Muy buenas reflexiones sobre el arte de escribir. Gracias por compartirlas. Saludos y mi voto.
Javier Guirin excelente. Muy bonita narración. Me ha gustado por esa belleza literaria que le imprimes.
Mi voto.
Volivar