Vengo de las vacaciones, pero qué muy cabreada. Por dos motivos. El primero, es qué nos han intentado robar, en mi casa de Valencia. Menos mal, que ha sido solo éso: un intento. Pero el berrinche nos lo hemos llevado. Sobre tódo mi sobrino, que fue quien ha descubierto el hecho. De paso ha estrenado su mayoría de edad, portandose cómo lo qué es ya.
El segundo motivo, es el ya asesinato de Ruth y José Bretón Ortíz. Un año casi, de angústia para su pobre madre. 11 meses durante los cuales José Bretón padre, se ha burlado de tódos. Hasta ahora qué se han encontrado los restos mortales de ésos dos pobres desgraciados chiquillos, quienes perdierón la vida, por el ser que en principio debía protegerles de tódo: su propio padre. Mas hay seres humanos qué no merecén éste digno título, y si de bestias inmundas; y José Bretón lo es: una bestia.
Qué descansén en paz los pobres angelitos de Ruth y José. Y su desgraciada madre, Ruth Ortíz, también. Junto a su familia. El “padre”, qué se lo lleve el diablo…




Amparo absolutamente todas tus palabras, para ese elemento el peor de los castigos, la peor de las torturas. Hacerle daño a un niño… ¿Qué clase de demencia es esa? Los demonios no moran en el infierno, se pasean por la tierra y queda más que demostrado con este caso.