Richard se murió.
¿Lamentable? Más o menos.Veremos.
¿Quien soy? Después.
¿Cómo fue? Les cuento.
Resulta que en un edificio explotó un departamento por una fuga de gas. En el mismo, un gatito estaba tomando agua del inodoro. El inodoro y el gato salieron volando por los aires. A cierta altura el gato saltó del inodoro y cayó en la cabeza de una anciana. El pobrecito se aferró al cabello de la vieja que resultó ser una peluca. Salió corriendo y se llevó la peluca con las uñas. La vieja, al quedar pelada en la vía pública, se avergonzó tanto que comenzó a correr por el medio de la calle, justo cuando pasaba un camión. La llevó puesta en la parrilla del camión por varios kilómetros, la vieja aferrada a la misma. Al llegar a una estación de servicio de ruta, el camión se detuvo y la anciana sintiéndose a salvo, se dejó caer al piso, con tanta mala suerte que cayó justo sobre un hormiguero de hormigas carnívoras. En segundos, solo los huesitos quedaron. Por un rato ya que los perros de la zona se pelearon para llevarse los huesos y comerlos. Los familiares aún la buscan. Sospechan que se fue a las Islas Canarias con un anciano pervertido de 92 años, ella 83.
Y el inodoro siguió su rumbo, le pegó a un satélite de “Disni” y los programas se volvieron todos pornográficos. El inodoro quedó orbitando con toda la chatarra espacial.
¿El gato? Se murió también porque se comió la peluca de la vieja y con todas las porquerías que se ponía en la cabeza se intoxicó.
¿Richard? ¡Ah si!
Escalando el Aconcagua… no, mentira.
En una fiesta privada con 14 modelos top…también es mentira.
Amante de la velocidad de toda la vida, se había comprado una moto no hace mucho tiempo. A pesar de las recomendaciones de toda la gente que lo rodeaba y lo quería, se subía a un vehículo y perdía la noción de todo. Un día, en una ruta, a más de 200 kms. por hora, se le cruzó un perro. Sin poder frenar ni esquivarlo, le pegó, (la cabeza del perro la encontraron como a 500 mts. del impacto) este boludo voló y se incrustó en la caja de un camión que tenía adelante. Lo juntaron con cucharita.
Siempre le había dicho a su familia que sus cenizas fueran llevadas y esparcidas en el mar, en su ciudad natal. “Respetando” su voluntad, tiraron la urna con las cenizas en el Río de la Plata donde el agua es tan espesa por la suciedad que la urna no se hundió, flota. Algún indigente la encontrará y la usará como harina para hacer algo de comer. Sirve igual. Y me cago en la voluntad. En fin.
¡Ay Richard! Debiste escuchar en ciertas ocasiones, tarado. Como en ésta. Todos te dijeron que no compraras la moto, pero como siempre, no hiciste caso.
Debiste escuchar a tu psicóloga cuando te decía que el hecho de manejarte con autonomía desde los 15 años, tiempo en que tus padres dejaron de tener interés en lo que hacías, no te daba el derecho a hacer en tu vida, todo lo que se te ocurría.
Debiste escuchar a tu psiquiatra cuando te decía que tomaras las pastillas y empezaste a tomarlas 2 años después cuando estaban vencidas y tuvieron que hacerte un lavaje de estómago de urgencia. Lo mismo cuando debías operarte de vesícula y esperaste a internarte de urgencia y operarte un sábado a la noche.
Debiste escuchar cuando te decían no te cases con esa pendeja de 20 y vos con 21 años. Vas a durar lo que dura la vida de…no sé…¿un pedito?. A los 4 meses se separaron.
Debiste escuchar a los 19 años cuando te decían: “ no sabés conducir, no le saques furtivamente el auto a tu padre, podés tener un accidente”. Y tuviste 3, con suerte por supuesto.
Y tantas otras veces que debiste hacerlo. Muchas.
Pero siendo justos, las veces que no escuchaste y acertaste en la decisión han sido mayores.
Como cuando te fuiste de tu casa ya que, la vida allí, se había tornado insoportable por la muerte de tu hermano dos años antes. Y allí fue, a los 20 años cuando realmente comenzó la travesía, el viaje.
Como cuando te casaste con tu segunda mujer, diferente a la primera ya que para ella prevalecía el concepto de familia, el hogar. Y todos te decían que no era tu estilo de mujer en ese entonces. Te gustaban las ligeras de cascos, liberales. Pero para casarte y tener hijos. Eras bastante pelotudo para algunas cosas Richard. Con afecto.
Como cuando, a pesar de las penurias económicas que sufre toda pareja en sus comienzos, quisiste tener tu 1er. hijo con ella. Y prometiste no les faltaría nada. Y cumpliste. Y 3 años después tuviste a tu hija. Y con una situación un poco mejor nada más, poquito, quisiste tenerla. Y prometiste lo mismo. Y cumpliste.
Como cuando decidiste, a los 4 meses de la muerte de tu viejo perro siberiano que te acompañó durante 15 años, traer un Golden de 2 meses a tu casa. A pesar que luego de la desaparición de Jack todos dijeron, vos incluído, que no tendrían más perros. Y la alegría volvió a reinar. Y el amor a una mascota.
Y como cuando dejaste de ser un adicto al trabajo. Y percibiste un mundo en cada persona que trabajaba con vos. Y trataste de ayudar a los que consideraste buena gente para que su vida fuera mejor, desde tu lugar. Para ellos y sus familias.
Y comenzaste a tratar con una gran cantidad de personas, mujeres y hombres, jóvenes y adultos, intentando relacionarte, escuchando y siendo escuchado. Y te sorprendiste de la recepción a tu persona y a tus ideas. Y comenzaste a desplegar un humor que no sabías que tenías. Estaba contigo y lo sacaste de tu interior. Y te ayudó. Y ayudó a un montón de personas. Y comenzaste a escribir. Querías devolver ese cariño que te brindaban, te regalaban. Y sentiste que la sonrisa, risa o carcajada que generabas en los demás era tu mayor recompensa. Te daba felicidad.
¡Y los amigos de la infancia, adolescencia, juventud! Intolerables para los adultos, vagos, atorrantes, música, mujeres y algo de deporte, no mucho…una gran decisión por esos amigos que hice.Y ellos por dejarme entrar a sus vidas. Aunque a muchos dejé de verlos y saber de ellos hace mucho tiempo, siguen y seguirán siendo mis amigos. Están en mi libro de Vida y nada puede quitarlos del mismo. Nada puede borrar las páginas que escribieron.
Estimada gente:
Nuestras Vidas se desarrollan en un gran escenario, donde interactuamos durante nuestra existencia con miles y miles de personas, en todas sus formas. Buenas y malas, positivas y negativas. Todos aportan.
Pero elegimos a las personas que queremos formen parte de la obra de nuestra vida.
Y el deseo de Richard es despedirse de todos y cada uno de Uds.; que suban a su escenario, su vida todos juntos: Alicia, Maca, María del Carmen, Mery, Amelia, Vane, Clara, Elba, Valeria, Stella, Sofía, Helena, Laura, Adriana, Jóse, Valeria, Matilde, Hebe, Carolina, Marías, todas, Pilar, Eugenia, Mercedes, Marta, Concepción, Liz y tantas otras.
Eduardo, Carlos, Gabriel, Claudio, Mariano, José, Juan, Mariano, Oscar, el negro Héctor, Taso, Jorge, Pedro, Gastón, Matías, Franco, Raúl, Tomás, Maxi, Lucas, Ricardo, Alberto, Aníbal, Jerónimo y tantos otros.
Todos juntos en el escenario y Richard abajo del mismo para gritarles:
“MUCHAS GRACIAS, MUCHAS PERO MUCHAS GRACIAS A TODOS Y CADA UNO DE UDS. QUE PARTICIPARON EN MI VIDA Y ME PERMITIERON FORMAR PARTE DE SUS VIDAS. NO ES PARA LLORAR LA MUERTE. ES EL MOMENTO PARA CELEBRAR LA VIDA DE CADA UNO.”
Y un aplauso interminable a todos. De pie. Y sigue y sigue y sigue. Eterno. Cálido. Brillante. Con muchísimo amor.
Y dice nuevamente:
¡”Muchas gracias y nos rencontramos en la próxima. Me voy ahora pero vuelvo, todos volvemos.”! Siempre…
Y aquí termina este relato. Espero sea del agrado de todos y es el anhelo de Richard halla podido llegar a transmitir el mensaje que pretendía.
Me despido.
¡Ah si! Quién soy quieren saber.
Su alma.
Buenas noches.



Muy bueno.
Richard: escribies muy bien; con tema ágil, lindo, agradable. Lo leí con mucho interés, poque el tema es muy ameno. Te felicito,.Mi voto
Volivar
Es un gran honor para mi recibir tus elogiosos comentarios.
Muchas gracias Volivar.
Richard
Genial!!!
Muchas gracias Ununcuadio. Espero estar a la altura de tu breve pero rotundo comentario.
Richard
Por curiosidad acabo de leer esto que has escrito hace tiempo y me pareció genial, te desnudaste como escritor, muy bueno.
Lamento no haberlo leído antes, un abrazo amigo.
Lo leíste y enormemente agradecido.
Un gran abrazo mi buen amigo.
Richard, me gusto mucho tu relato, lo encontre por momentos muy divertido y con algunos pasajes de mucho optimismo frente aquellas pequeñas y grandes cosas que nos suelen suceder a todos cuando no escuchamos consejos o no queremos aceptarlos sino hasta que nos caemos jajaja, te felicito amigo, acabo de leer una gran historia llena de alegria y fantacia y me imagino tambien que muchos son reales,un fuerte abrazo Richard, tenes abundante creatividad
Estimado Rafa.
A vos también agradecerte el gesto de bucear en este inmenso mar literario y encontrar algun viejo cuento. Es muy importante para mi.
Muchas gracias amigo.
Un gran abrazo.
muy bueno!!, te dejo mi voto
Discúlpame por favor la tardanza en corresponder, acabo de ver tu publicación, si no hubiera venido antes.
Me encanto. No pude parar de reírme, era incontenible.Tienes un gran sentido del humor.
Al que enterraron fue al perro, por eso no se hundía, si van a usar las cenizas, harán croquetas con cenizas de perro, ja ja ja.
Luego nos develas tu vida y tu bella alma, hermosa, transparente, profunda, pura y amorosa.
No sé si te quieres ir , Dios quiera que no. Ya estás en mi corazón.
Un gran abrazo, mi voto.
Hola Lucía.
Que maravilloso gesto el tuyo de bucear en este inmenso mar literario para encontrar algún viejo cuento.
Muchas gracias.
Saber que logras la risa de alguien es algo fundamental en la vida. Y si logré la tuya me genera una gran felicidad.
Y no, no me quiero ir. Tan solo recrear ese momento con una sonrisa y agradecimiento a todos los que me ayudaron a transitar la vida. Ves, hoy día estarías vos también entre todos.
Besos y abrazos