Ser mujer es difícil
Ante todo quiero presentarme, me llamo Daima y por mis venas corre sangre musulmana, ahora tengo 31 años y quiero contaros mi historia.
Mi madre era de un pueblecito de Valencia, con 16 años se enamoro del que es mi padre, este es musulmán y llego con 28 años a trabajar a España, conoció a mi madre y la enamoro, porque el nunca demostró estar enamorado de ella, igual es por su estúpida cultura de que el hombre es más que nadie, pero creo que jamás la quiso realmente. Al poco tiempo de conocerse se llevo a mi madre a Marruecos anteponiéndose a mis abuelos, ya que estos no aceptaban su relación.
Al poco tiempo de estar en Marruecos mi madre se caso y se quedo embarazada, para ella esto fue una gran alegría pero mi padre no opinaba lo mismo que ella ya que él ya había tenido hijos con una anterior pareja y consiguió que mi madre abortara a ese bebe que ella tanto ansiaba; pero poco después se volvió a embarazar y esta vez mi padre no pudo hacer que perdiera a el bebe por el poco tiempo que había pasado desde el reciente aborto y a los nueve meses nací yo.
Mi infancia no fue como la de cualquier niño de España, cuando yo era niña nunca fui al colegio, mi madre al ser española me enseño todo lo que ella sabia y había podido aprender hasta los 16 años. Yo ayudaba a mi madre siempre en las tareas del hogar, me levantaba cada mañana y tenia que recorrer muchos kilómetros para poder beber agua y llevársela a mi familia, apenas teníamos tiempo para jugar con otras niñas y cada vez que mi padre entraba por la puerta temblaba de miedo.
Desde muy pequeña vi como mi madre fue maltratada por las manos de mi padre y tenia miedo de que algún día se le fuera de las manos, por su puesto a mí también me golpeaba cuando algo no le parecía bien.
Supongo que mi madre se canso de la situación y a pesar de que se jugaba la vida, decidió quitarle dinero a mi padre y coger un avión para volver junto a mis abuelos, por supuesto me llevo junto a ella.
Aun recuerdo la cara de mis abuelos cuando nos vieron aparecer por la puerta de su casa, las lágrimas y una frase que no dejaron de repetir ¡gracias dios por habernos escuchado!
Mi madre se derrumbo ante ellos pidiéndoles perdón unas mil veces, y contándoles todo lo que había pasado, y en el fondo sonreía creyendo que aquello ya había terminado, pero no fue así.
Cuando empecemos hacer nuestra vida en España, todo me pareció maravilloso, mi madre me apunto a la escuela, aunque me costó mucho adaptarme porque jamás había recibido educación yo andaba cada día muy contenta hacia el colegio y tenia muchas amigas, por fin llevaba una vida digna para una niña de 6 años.
Mi madre era muy feliz incluso volvió a enamorarse y a mi me encantaba mi nuevo papa, la trataba de maravilla y a mi me daba mucho cariño, ese que tanto nos falto de mi padre, pero la felicidad nos duro muy poco tiempo.
Mi padre volvió a España, pero esta vez no lo hizo para buscar trabajo volvió a por nosotras, yo no volví con el a Marruecos ya que mi padre lo tenia todo planeado. Consiguió llevarse a mi madre y allí la mato de una forma muy cruel por haber abandonado su hogar y por infidelidad ya que aquí estaba con otro hombre, jamás se le puso una pena por ese gran delito ya que en aquellos países esta permitido matar a tu mujer si esta se ha ido de tu lado y si te a sido infiel.
A los 3 años volvió a por mi cuando yo tenia 9 años, mis abuelos intentaron impedírselo pero no lo lograron, asique volví aquel país que tan malos recuerdos me traía, desde entonces tuve que llevar una casa y cuidar a mi hermana pequeña Yahía, que él después de haber matado a mi madre tuvo con otra mujer y que había muerto en el parto tras nacer mi hermana.
A pesar de mi corta edad soñaba con conseguir dinero como en su día lo hizo mi madre y llevarme a mi hermanita conmigo a España para darle lo que yo allí tuve durante 3 años.
Cuando yo cumplí 10 años mi padre llamo a una mujer anciana para que me practicaran la mutilación genital, pero esta se hecho atrás ya que era muy amiga de mi madre, fue para ella como su segunda madre y le prometió antes de que mi padre la asesinara que siempre cuidaría de mi y que jamás me haría daño e hizo creer a mi padre que ya estaba todo, que nunca disfrutaría en los brazos de un hombre y que solo serviría para concebir. Nunca podre agradecerle todo lo que hizo esa mujer por mí al echarse atrás.
Con 12 años mi padre ya me estaba buscando un hombre para casarme, este tenia 39 años pero le salió una oferta mucho mejor vender mi virginidad al mejor postor, un hombre de 52 años que tenia muchísimo dinero y esto le serviría a mi padre para salir de la dura pobreza en la que vivíamos.
Al mes de haber firmado el acuerdo con aquel asqueroso hombre llego el día, mi padre mando a una mujer para que me llevase a la casa de aquel hombre sin antes prohibirle que no entrara a su habitación por mucho que yo llorara hasta que el hombre no hubiera quedado complacido.
No entendí porque me habían llevado allí pero me temía lo peor. Ese hombre comenzó a quitarme la ropa, a besarme por todos lados, y a tocarme mis partes, luego se desnudo el y me obligo a que le practicara sexo oral, y llego el momento mas doloroso de mi vida, el momento en el que me penetro, yo no dejaba de llorar pero a él no le importo siguió penetrándome y cada vez mas rápido, incluso me pedía que llorara y gritara de dolor porque eso le excitaba más.
Gracias a todo el daño que mi padre me hizo entregándome a los brazos de aquel hombre, consiguió mucho dinero y nos mudamos a otra casa, pero la cosa no fue a mejor, yo y mi hermana ivamos creciendo y a mi no podía casarme ya que había vendido mi virginidad, mi hermana ya estaba prometida pero tenia que esperar a que cumpliera los 15 años para casarla ya que su futuro marido no la quería tan niña.
Como a mi no podía casarme me tenia como chacha de mis hermanos y de él, y si él era un monstruo mis hermanos no se quedaban atrás, traían mujeres a casa siempre que les apetecía, las enamoraban y las desvirgaban prometiéndoles que se casarían con ellas pero nunca lo cumplían y por culpa de ellos muchas de estas mujeres fueron asesinadas por sus propios padres.
Cuando yo cumplí los 16 un chico vino a vivir al lado de mi casa, era guapísimo y siempre me asomaba a la ventana o hacia lo posible por verle. Este era de Barcelona y vino a Marruecos porque a su padre le habían trasladado aquí por trabajo, ese chico me encantaba, quería que fuera mi futuro marido, me enamore completamente de él aunque estaba prohibido para mí.
Pasaron muchos meses hasta que logre hablar con ese chico, por supuesto siempre con mucho cuidado de que mis padre y hermanos no me vieran.
Aun recuerdo como me temblaba todo cuando ese chico me miro y me dijo: que lastima que no me pueda enamorar de ti ya que tu padre jamás permitiría nuestro amor pero desde que vivo aquí no he dejado de pensar en ti.
Desde entonces siempre pasaba por mi casa sabiendo que yo estaría en la ventana esperando a que pasara, pasaba por mi lado y siempre chochaba su hombro con el mio disimuladamente y me sonreía, me escribía cartas que siempre me dejaba debajo de una piedra que había cerca de la fuente donde yo iva a coger agua todos los días, y de noche las leía y se me caían las lagrimas al no poder decirle todo lo que yo lo quería.
Mi padre se dio cuenta de que algo raro me pasaba, y me dijo que más me valía no fijarme en ningún hombre que entonces me mataría, el miedo se apoderaba de mi pero el sentimiento cada día era más grande y prefería las duras palizas de mi padre que renunciar a lo que me llenaba de vida y me sacaba todos los días una sonrisa.
Una noche me arme de valor, me escape de casa y salí a buscarlo, este salió corriendo abrazarme a decirme que volviera a mi casa que no quería ser la ultima noche que me viera con vida, le dije que no, que no iva a volver a mi casa, que si él estaba dispuesto nos iríamos los dos a España, el ya tenia 25 años y podía llevarme con él . Este acepto, hablo con sus padres y me tuvo en su casa hasta que consiguió los pasajes que me volverían hacer libre.
Llego el día que tanto había añorado, todo iva a salir perfecto, iva a empezar una nueva vida al lado del hombre que amaba, en un país maravilloso donde las mujeres valemos igual que los hombres, volvería abrazar a mis abuelos, pero algo me hecho atrás MI HERMANA , no podía irme sin ella, no podía dejarla aquí sabiendo la vida que le esperaba, y le prometí que me la llevaría conmigo, que jamás la abandonaría.
Le dije a Oscar que no podía irme si ella no se venia conmigo, que me perdonara pero que tenia que volver a mi casa a buscarla.
El intento impedírmelo en todo momento, sabiendo la que me esperaba cuando yo cruzara la puerta de mi casa pero yo no le hice caso, volví no podía ser tan egoísta y pensar solo en mÍ , si yo me iva Yahía se venia conmigo donde jamás pudiera encontrarnos mi padre.
Cuando entre por la puerta mi padre me miro fijamente, me agarro del pelo y no dejo de golpearme durante aproximadamente un cuarto de hora, ese día creí que moriría, estuve casi dos meses sin poder moverme pero en el fondo estaba contenta sabia que estuve apunto de pisar España y que tarde o temprano esa oportunidad volvería y con Yahía a mi lado.
Mi hermana me abrazo muy fuerte y estuvo cuidándome durante todo el tiempo que tarde en recuperarme y no dejo de echarme en cara que tenía que haberme ido, que por lo menos una de las dos tenía derecho a ser feliz, pero en el fondo sabía que jamás me iría sin ella.
Mientras tanto yo no dejaba de pensar en Oscar, ya no pasaba por mi casa, ya no me dejaba cartas en la fuente, ya que durante cinco meses tuve totalmente prohibido pisar la calle y se canso de no saber nada de mi, asique decidió volver a España. A mi me partió el corazón cuando a media tarde me asome a mi ventana y lo vi con sus maletas despidiéndose de sus padres, sabia que jamás volvería a estar con el.
Pasaron los años y nunca más supe de Oscar, suponía que se habría casado, que ya tendría niños y que seria muy feliz en Barcelona, yo jamás pude olvidarlo.
Yahía ya tenia los 15 años y dentro de pocos meses se casaría con su prometido, ella no dejaba de llorar, cada vez quedaba menos para irse con aquel hombre de 34 años y sabia que no podía oponerse, mi rabia crecía cada vez mas al ver que no podía hacer nada por impedir que esa boda se celebrara.
Llego el día de la boda, mi hermana no sabia que hacer para escaparse de lo que se le venia encima y yo no podía verla así, asique la agarre fuerte y salimos corriendo. Me pregunto una y mil veces que donde ivamos, no supe responderle, no sabia donde ivamos, solo quería salvarla de las manos de el hombre que iva a ser su marido y que iva a desgraciar su vida para siempre.
Durante varios días estuvimos escondidas en la casa de la mujer que se echo atrás cuando iva a practicarme la mutilación genital, pero sabíamos que era muy arriesgado para nosotras y para ella, si se enteraban de que nos había estado escondiendo seria condenada a muerte, asique decidimos marcharnos y vivimos durante meses en una chabolita que nos hicimos con cartones y unas mantas que la buena mujer nos había dado para que no pasaramos frío.
Mi padre nos busco a sol y sombra, incluso paso varias veces por la chabola donde nosotras vivíamos pero al haber tantas alrededor nuestra jamás se paro a mirar en ninguna , ayi vivían muchas mujeres que no habían podido ser casadas por haber perdido la virginidad antes del matrimonio y estas nos ayudaron mucho, nos dejaban burcas para poder salir sin ser reconocidas, y nos daban comida.
Un día mientras yo iva a por agua con el burca para que no me reconocieran, lo ví ¡ era Oscar había vuelto! , sentí la misma sensación que sentí el primer día y se que él todavía se acordaba de mi, ya que miraba la piedra donde dejaba las cartas que me enviaba una y otra vez y sus ojos mostraban una gran tristeza, entonces supe que no me había olvidado.
Se lo dije a Yahía y me dijo que no lo pensara que lo buscara, pero que tuviera mucho cuidado que no me encontraran, le hice caso y salir a buscarlo, pero me lleve la mayor decepción de mi vida, como yo suponía se había casado, vino con su esposa, una chica preciosa y que no dejaba de sonreírle, sin embargo algo me llamo la atención Oscar no dejaba de mirar mi ventana, aquella desde la que yo lo observaba.
Decidí no meterme más en su vida, yo me arriesgaba a que mi padre o mis hermanos me encontraran y el ya tenia su vida echa con otra mujer que por su puesto no iva abandonar por mi.
Yahía también se enamoro, conoció a un chico que también vivía en una chabola y a mi me alegraba que fueran tan felices juntos, él la amabas con locura y yo nunca había visto a mi hermana tan feliz, y teniamos la duda de que ella podia estar embarazada ya que tenia varios retrasos,por suerte su novio consiguió trabajo y nos saco de la chabola donde vivíamos, la casa no era muy lujosa pero cualquier cosa es mejor que vivir en una chabola.
En el fondo sentía una gran alegría por Yahía, verla feliz me hacia feliz a mi, pero yo tenia una gran pena en mi corazón y al verles juntos no podía evitar llorar.
Mi hermana y Ayan estaban muy felices incluso planearon en casarse,yo tambien queria que se casasen, queria que por lo menos ellos si pudieran disfrutar de su amor.
A las semanas de enterarse Yahía que estaba embarazada volvi a ver a Oscar, pero esta vez no pude quedarme como si nada, asique al cruzarse conmigo le choque el hombro como el hacia al conocernos; yo seguí caminando pero se que me reconoció porque soltó con un suspiro ¡Daima ! y me agarro de un brazo pero yo me solté y seguí caminando.
Desde ese día lo veía todos los días en la fuente mirando hacia todas las mujeres que pasaban con la burca, y un día no aguante mas y me destape la cara para que supiera que era yo. No esperaba la cara que puso, de repente comenzó a llorar pero no era de emoción, al verme con la burca creía que ya me habían casado.
Yo le dije que no era casada pero que no quería estar con un hombre que si lo era, me pidió la dirección de donde yo vivía pero me negué a dársela, el ya tenia otra mujer y yo no estaba dispuesta a ser la otra.
Pasaron unas cuantas semanas y una noche apareció Oscar en mi casa, no sabia como se había enterado de mi dirección pero me explico todo, aquella chica tan guapa que yo vi no era su mujer, era su hermana pequeña, yo jamás la conocí porque se quedo en España estudiando en la casa de sus abuelos, me dijo que jamás se había olvidado de mi, que me soñaba cada noche, que había vuelto a por nosotras.
El problema es que ya no era un nosotras ara no eramos dos, eramos cuatro con el bebe de Yahía . Le dijo que no le importaba esperar el tiempo necesario, que nos llevaría a los cuatro a España que no se podía permitir perderme otra vez.
Pasaron 5 meses y Yahía tenía una barriga ya enorme, Oscar y yo seguíamos viéndonos en casa a escondidas, ya que mi padre todavía andaba buscándonos y llego el día que tantos años habíamos esperado, esta vez nada podía salir mal, esta vez volvía a España…
Cuando nos dirigimos hacia el aeropuerto mi cuerpo temblaba como cuando mi madre se escapo conmigo, Yahía lloraba de emoción sabiendo que ya jamás tendríamos que escondernos y su marido no dejaba de sonreír sabiendo que su hijo iva a tener una mejor vida.
POR FIN EN ESPAÑA
Después de unas cuantas horas de avión, por fin estábamos en España, yo no creía que mi sueño se estaba haciendo realidad, que por fin estábamos en ese maravilloso país y por supuesto que Yahía estaba a mi lado.
Pero no toda la felicidad dura eternamente, le comente a Oscar que quería ver a mis abuelos, quería abrazarlos y decirles lo mucho que les había echado de menos durante todos estos años, hacia 11 años que no los veía.
Oscar me miro fijamente y me dijo Daima tus abuelos fallecieron, quería darte la sorpresa de llevarte a verlos nada mas pisaras España pero desgraciadamente no a podido ser así. Yo me eche a llorar desconsoladamente, tantos años luchando por poder regresarme con ellos y ni siquiera me pude despedir de ellos.
Oscar me dijo que dejaron su casita a mi nombre y que podía elegir donde queríamos vivir si en Valencia o en Barcelona, preferí que nos quedaramos en Barcelona, no quería correr con la misma suerte que corrió mi madre.
Nuestra vida ayi comenzó a ser de nuevo maravillosa, Yahía era muy feliz, ella siempre a sido muy coqueta y como en mi país no podía maquillarse, peinarse o arreglarse al llegar a España no dejaba de mirar a todas las mujeres que pasaban por su lado diciéndome que quería ser como ellas.
Me la lleve de compras, se compro muchas cosas para ella y para su bebe, me daba mucha alegría que ella estuviera tan feliz. Su novio encontró trabajo en un restaurante y eso les permitió alquilarse un pisito cerca del que vivíamos, Oscar intento conseguirle los papeles en España pero a Yahía no pudo conseguirselos, pronto nos enteraríamos porque. A mí no tuvo que conseguírmelos ya que mi madre era de origen español.
Todo parecía ir genial pero como siempre mi padre volvió a entrometerse en nuestra vida, aunque Yahía se escapo de su boda mi padre arreglo todos los papeles para casarla ya que ella era menor de edad y tenia su tutela, sin darnos cuenta Yahía ya era una mujer casada y buscada no solo por mi padre y hermanos si no también por su marido.
No sabíamos que hacer mi padre era el único tutor de mi hermana, y a pesar de que yo ya era mayor de edad no podía hacer nada por conseguir su tutela, ella todavía tenía 17 años y si mi padre la reclamaba la volverían a mandar para Marruecos.
Ayan no quería perder a mi hermana pero sabia que tampoco podía hacer nada en contra de mi padre, solo podía quedarse con el hijo que estaban esperando.
Y desgraciadamente llego ese día los mossos de escuadra vinieron a buscar a mi hermana para mandarla de nuevo con mi padre, pero esta vez el intento quedo en vano, Yahía ya estaba apunto de dar a luz, apenas le quedaba una semana y media y asi no podían mandarla a Marruecos por lo que pudiera pasar.
Mi padre se entero de que mi hermana estaba esperando un bebe y juro vengarse de nosotras matando a ese bastardo, lo llamaba así porque Yahía lo iva a tener fuera del matrimonio.
Llego el día del nacimiento de Dayane, mi hermana estaba muy contenta pero a la vez el miedo cada vez era más grande, podían volver a mandarla a Marruecos nada más se recuperara del parto.
Le dije que no se preocupara que nada mas le dieran el alta a ella y a la niña nos iríamos a Valencia allí no la buscaban, o por lo menos no habían dado el aviso todavía, a mi ya no podía llevarme con el yo ya era mayor de edad.
Dayane nació con 3 kilos, morenita y con unos ojos enormes de mora, era la niña mas preciosa que e visto nunca, Oscar y Ayan se quedaron en Barcelona, nos mandaban dinero y venían cada vez que podían a vernos a Valencia, a mi hermana no la dejaba salir de casa por si la reconocían y la mandaban con mi padre, asique yo me encargaba de comprar, de llevar a Dayane al médico cada vez que era necesario, de llevarla a pasear…
Gracias a dios en todo ese tiempo no encontraron a mi hermana, y llego el día que tanto habíamos esperado Yahía cumplia los 18 años, ya mi padre no tenia poder sobre ella, ya no podía llevársela con él, por fin ivamos a ser libres, pero para eso quedaba algo pendiente tenia que divorciarse del hombre con el que mi padre la había casado y para ello tenia que volver a Marruecos.
VOLVIMOS A MARRUECOS
Esta vez sin miedo, esta vez con la cabeza alta, esta vez no iva a poder con nosotras, nos presentemos en casa de mi padre, con Oscar y Ayan pidiendo que le devolviera la libertad a mi Yahía, mi padre se negó en rotundo asta intento golpearnos pero esta vez no lo consiguió Oscar y Ayan se lo impidieron, no nos importaba las consecuencias veníamos a por la libertad de mi hermana y si no no la daba estábamos dispuestas hacer cualquier cosa incluso a quemarle la casa si era necesario.
Mi padre no aguanto la presión y tuvo que cancelar el matrimonio de Yahía, incluso nos pidió perdón pero ese perdón llegaba muy tarde, yo jamás podría perdonar que matara a mi madre, que vendiera mi virginidad y que casara a mi hermana contra su voluntad, y sobretodo jamás olvidare las palizas que nos pegaba cada vez que se le antojaba.
Cuando ya salíamos de casa de mi padre, este llamo a Yahía, creíamos que seria para pedirle perdón, pero no fue así le dio unos cuantos navajazos dejándola en el suelo derramando sangre. No podía creerme que llegara tan lejos, ¿Cómo un padre podía matar a su propia hija solo por el echo de desobedecerle?.
Oscar no me dejo que yo me arrimara porque posiblemente yo hubiera corrido con la misma suerte.
Ayan no pudo soportar la muerte de mi hermana, el rencor y el dolor fue lo que le hizo acabar con la vida de mi padre, no le importo echar su vida a perder, solo quería vengar la muerte de la persona que mas amado en su vida.
No vi muerte mas justa que esa, mi padre me arrebato a mi madre siendo una niña y Dayane también se ha quedado sin madre.
Ayan esta cumpliendo condena por la muerte de mi padre, pero sabe que su niña esta en buenas manos, y que aunque pase mucho tiempo algún dia volverá abrazar a su niña.
Oscar y yo somos los tutores legales de Dayane, ahora tiene casi 11 añitos, es una niña muy feliz y tan guapa como su madre, lleva una vida maravillosa, es una niña muy estudiosa y tiene muchísimas amigas y yo me siento muy orgullosa, se que Yahía desde el cielo esta viéndonos y sonríe.
Oscar y yo nos casemos, tenemos un niño precioso y viene una niña de camino. Oscar es un hombre maravilloso, siempre nos esta dando muchísimo cariño, siempre nos apoya y nos trata como princesas, Dayane es la niña de sus ojos y tiene una devoción con nuestro pequeño German.
Ayan saldrá dentro de poco de prisión y volverá junto a nosotros y volverá abrazar a su niña, seguro que esta orgullosísimo de ella.
Con este relato quería que mucha gente entre en razón y acabe ese machismo con el que ya hemos vivido durante muchísimos años, gracias a dios en nuestro país ya somos casi iguales que los hombres, pero en millones de países las mujeres no valemos nada…



¿En qué te has inspirado entonces? Si la historia no es “del todo real”
NoëlleC
hola.. mi nombre es Eva soy de Mexico y me enamore de un hombre musulman tengo una hija de 17 años. y mi sueño mas grande es ir a Marruecos para conocer a la persona de la cual me enamore lo conoci por internet y la verdad tengo miedo de ir estoy investigando como son sus tradiciones y todo pero al leer lo que escribes ahora me siento confundida. espero saber y tener contacto mas de ti espero que des mas imformacion de ese pais .. mi correo es [email protected]