Dedicado a ti, sujeto impertinente de mis predicados favoritos.
No sé por qué hay gente a la que no le gusta la lluvia. No hay cosa que me fascine más que ver agua caer del cielo. ¡Agua cayendo del cielo! Estamos tan acostumbrados a ella que la continuidad de la rutina hace que obviemos el milagro sucediéndose ante nuestros ojos. Tú lo entiendes mejor que los demás.
Las historias que suceden bajo la lluvia son las mejores. Las intrigas se vuelven más tenebrosas; las miradas, más intensas; las carcajadas, acalladas por el rugido de la tormenta, aún más altas. ¿Existe algún desenlace más poético que aquél en el que dos enamorados se reconcilian con un beso bajo una tormenta de verano?
La ropa calada, un escalofrío de frío bajando por tu espalda, la mirada dirigida hacia las nubes, la boca abierta, los ojos empañados.
Al fondo, un arco iris asomando…



Marta: eres un maestra en esto de la narración bella, con arte. Aplicas las reglas a la perfección.
Mi voto y mi admiración a esa gran musa que llevas en el alma y en la pluma.
Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México
!! Muchas gracias, significa mucho su comentario
La lluvia nos inspira muchas historias y nos trae algunos recuerdos. Por supuesto que no la pasamos muy bien cuando nos agarra desprevenidos y tenemos que acudir al trabajo empapados hasta los zapatos.
Muy bueno, me encantó.
Mi voto.
Muchísimas gracias