Adiós
21 de Mayo, 2012 3
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Dormían plácidamente sobre la cama del dormitorio de invitados. La imagen invitaba a pensar que estaban así desde siempre, uno frente al otro, en perfecta continuidad con el resto del espacio. Bajo las sábanas, los cuerpos se pronunciaban con suavidad, desde los hombros a
la punta de los pies. Sus cabezas parecían conectadas por un hilo invisible, como sujetando una tensión que circulara entre sus rostros, acaso una mirada, contenida tras sus párpados cerrados. Una fría y suave brisa matinal perfumaba el ambiente. Nada era extraño en aquella pieza, nada salvo el ruido de mis pasos y el sonido de mi respiración, acelerada por momentos. Sólo mi voz solicitando ayuda, herida ya de asombro y de tragedia, quebraba el dulcísimo aroma de la eternidad.

3 Comentarios
  1. Me ha parecido muy sugerente y abierto a interpretaciones. Enhorabuena y voto.

  2. Un micro muy sutil y a la vez muy impactante. Felicitaciones y mi voto.

  3. Pertrechas: excelente relato… sugestivo… y terrible (para el individuo que hacía ruido con sus pasos)
    Mi voto
    Volivar (Sahuayo, Michoacán, México)

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