Aequana Docta, doctora en física nuclear, asió la barra con ambas manos, mientras el misterio de la extraña franja formada por átomos densamente unidos que rodean nuestro sistema solar perseguía sin desmayo su cerebro y confundía su mirada, o quizás confundía su cerebro y desmayaba su mirada. Consiguió enfocar el halo de luz verde que dibujó un nuevo planeta en la tarima.
Era la señal convenida: bajó las caderas manteniendo la barra atornillada y cimbreó su cuerpo, cubierto con un tanga perlado y simulando una fornicación salvaje y espontánea, un big-bang casero e inesperado. Aparentó lamer aquel falo frío que empotraba con violencia en el cosmos.
La horda aulló y un solo de Gene Kruppa desató un racimo de metralla y bombas de neutrones sobre el salón. Al toque de trompeta de Roy Eldridge, desasió la barra, se apartó de ella y abrió el compás de sus piernas π⁄3 radianes, mostrando descarada su universo elegante, y con gesto rápido, casi oculto, se arrancó el tanga, lo arrojó al careto de un palurdo borracho y se alejó contoneando las caderas desafiando a la mismísima ley de Hook. Terminó su clase magistral.



Qué hermosa manera de describirnos ese tipo de lugares donde algunos hombres olvidan, que son unos perdedores, abrazados a una botella mientras contemplan frente a sí a una mujer enredada a una barra, sin otra ropa que su propia dignidad para ganarse la vida de ese modo.
Me ha encantado Ladislao. Mi más sincera enhorabuena.
Pasa buen día.
Gracias Julieta. Perdona la tardanza en responderte. He estado unos días completamente desconectado. Dejé unos cuantos breves pendientes de publicar. En este micro quería demostrar que la vida nos coloca ante situaciones como la de la protagonista: cuando el valor y el conocimiento están por encima de la posición que ocupa cada uno.Muy común actualmente por otro lado.
Brillante!!
Pero qué cosas más raras haces, Me encanta!!!!!
Me gustó mucho el punto de vista, aparte de la originalidad hay una historia interesante sugerida, y el hecho de conjugar ambas cosas es genial. Aunque algunas frases me han resultado demasiado oscuras: no sé si porque lo son o yo me paso de inocente, en realidad no estoy muy segura de que en el show haya habido sexo oral, vaginal o ambas cosas. Un abrazo, aun no percibiendo exactamente qué ha pasado me encantó el relato.
Gracias, Alba. Las cosas oscuras a las que haces referencia son postulados de la física algunos comprobados, otros en discusión entre científicos. No era mi intención nada de sexo oral ni de otro tipo. Simplemente un juego en un barra de contoneo de esas. El juego consiste en recrearlo como las barras de fusión fría de uranio enriquecido al que en su verdadera profesión, la doctora está acostumbrada a manejar.
Un saludo
Hermoso velo de palabras para una triste realidad. Muy bueno.
Así es, George. Desgraciadamente es así.
Gracias por tu comentario
Gracias Erich.