Ahora que he comprendido que esta locura es un amor imposible. He asumido las consecuencias y en cierto modo me he acostumbrado a lidiar con este fracaso efímero, con esta victoria a medias. Ahora que le he prometido mi amor a la luna y a este oficio de artesanía anudando letras y melodías, te las ofrezco como regalo. A veces es mejor “bienregalarse” a malvenderse. Te traigo este hatillo harapiento repleto de presente. El ahora es lo único que realmente es mío y tengo para darte. El ayer ya pasó, poco o mucho aprendimos de él y el futuro nos vino a caer entre las manos hipotecado hasta la raíz del sentimiento. Algunos llegamos aquí agarrados a los maderos de un naufragio pasado para recalar en la playa de los esqueletos. Abandonemos los malos momentos, en la orilla, a merced de la olas, y que se los trague el mar. Abramos las ventanas, dejemos entrar al sol por nuestras venas, sequémonos el ánimo húmedo y helado que nos cerca. Encendamos una hoguera y tiremos en ella toda la pena que nos sobre… y la que no también.
Brindemos por que no amanezca, porque esta canción dure eternamente y consiga vencer a la muerte otra noche más.
Ahora
2 Comentarios




Brindo por ello Ruben, y voto.
He estado chafardeando tu blog, está chulo, pero es un poco difícil leer, yo sacrifiqué estética por facilidad de lectura, que a la gente ya de por sí les cuesta leer, y cuánto más facil se lo pongas mejor.
Besos y gracias por seguirme
Antes de nada gracias por ir mas allá del menú oficial y rebuscar entre los retales de mi blog. No es la primera vez que me dicen lo de la estética y es cierto, en breve re-modelaré el aspecto que, al fin a y al cabo siempre es accesorio (lamentablemente la envoltura hace mucho en lectores menos ávidos). Salud.