Alelo 334, 3º supuesto
17 de Febrero, 2012 11
1
     
Imprimir
Agrandar Tipografía
infiel

Mientras enjabonaba su viril pero cada vez mas flácido miembro de manera mecánica observa como de la noche a la mañana su vello púbico estaba además de menos frondoso, canoso.

Paro en su tarea de limpieza, y un nudo lleno de miedo y angustia, empezó a apretarle la garganta hasta que se lleno de pánico.

En ese mismo momento fue consciente de su declive libidico.

Salió de la ducha sin ni siquiera enjuagarse, se fue corriendo a la mesilla de noche , metió la mano hasta el fondo y saco su cajita de secretos.

Una sensación de paz le invadió

La saco con sumo cuidado, no fuera a arañarse.

La miro, la abrazo y luego la abrió nerviosamente, con urgencia… y allí estaba envuelto en un pañuelo de seda rojo pasión, su alelo 334.

Por fin!!!!!, menos mal que lo tenía, que suerte ser hombre…

Sin titubear ni un momento se lo prendió en la punta del nabo, se lleno la cartera de billetes y se fue en busca de jovencitas de carnes jugosas y prietas que le hicieran olvidar su declive.

De regreso a casa con el nabo totalmente escardado; después del primero, todo lo demás fue un autentico suplicio, pero se iba diciendo para sus adentros, que lo hacía por su mujer, porque ella no notara que su bello púbico caneaba..

Por eso tenía que seguir con estas ”puestas a punto”

Por eso tenía guardado su alelo 334, para estas ocasiones; además, si podían dos o tres jovencitas que no lo conocían de nada … no iba a poder su mujer.. que lo conocía de toda la vida…

Así, si algún día se enterara su mujer… sabría agradecérselo.

11 Comentarios
  1. El Alelo 334, la virilidad del hombre (o la mujer). Lo cierto es, que es el miedo a no hacer daño lo que nos conduce a hacer daño. El miedo a defraudar es lo que nos hace fracasar y por ende, defraudar. El alelo 334 es un clarísimo ejemplo de ese miedo, ese miedo a que ya no te vean, a que ya no gustes, a que no te deseen, hasta el punto que, ser tú mismo con la persona que más te conoce se convierta con el tiempo en un laberinto, un laberinto en donde tú estas en la entrada y tu ego en la salida, ¿Pero y el punto medio entre Tú y tu Ego? Por supuesto, está en el alelo 334.

    Me parece una trilogía de lo más original, con mucha “chicha” y en pocas palabras. Enhorabuena. Un abrazo!

    • La inseguridad, la incertidumbre, la inestabilidad y cualquier sensación que nos haga titubear en nosotros mismos , nos causa miedo, quizás tengas razón y la infidelidad sea una respuesta o un desencadenante de ese miedo; pero también hay mucho “vivalavirgen” mucho primario por no decir primate y mucho loberas, y estos no se paran a analizarse ni a buscarse el punto medio entre el ego y uno mismo, se frotan los bajos y sacian sus instintos y si es posible presumen de ello.
      Yo solo quise darles a estos últimos una justificación que los hiciera mas … comprensibles?…
      en fin me alegra mucho que te haya gustado.
      Por cierto tu botella llena de nubes es una pasada, creo que me perderé por allí mas de una vez.
      saludos.

  2. Estaba ansioso por leerlo y nuevamente no me has defraudado, al contrario, la saga es cada vez mas interesante y lograda. Gracias por compartir.

    • :) como me alegra que te guste, de todas formas este es el último supuesto.
      evidentemente se me ocurren un chorro de supuestos mas pero lo poco gusta y lo mucho cansa… que decía mi abuelilla.
      gracias por seguirme nanky.

  3. me encantan tus relatos, me hacen reir pero tambien como mujer, me hacen rabiar, ustedes los hombres solo piensan en”eso”

    • prichi, corazón… tratándose el tema de infidelidades, en que otra cosa puede pensar un hombre?, yo diría que incluso una mujer pensaría en “eso”, que tampoco es tan malo “pensar” ;)
      lo importante es que te hayas divertido leyendo, yo me quedo con “esto”.
      un saludo.

  4. Muchas gracias CuchiS, las nubes te esperan siempre que gustes…
    ¡Un abrazo!
    ¡Nos leemos! :)

  5. Asi es me encantan tus relatos!!!!

  6. Cuchis, no dejes… caer…tu famoso “Alelo 334″…
    Un saludo, y felicidades por hacernos pasar ratos muy agradables.
    Volivar

Deja un comentario