Siempre había sospechado de las infidelidades de su esposo, a menudo le revisaba el móvil ó trataba de distinguir en sus ropas algún aroma que por fin le confirmara lo que tanto temía, pero nada, siempre el mismo aroma varonil que solo revelaba la inocencia de su cónyuge, a pesar de sus salidas imprevistas ó sus llegada a altas horas de la noche. Cierto día, decidió buscar al Padre Alfredo, había sido su confidente desde el día de su boda hacía seis años y además era buen amigo de su esposo desde la juventud, solo quería hablar con alguien que le aconsejara y entendiera, así sucedió, después de la charla se sintió más aliviada, más segura, incluso noto la coincidencia de que el sacerdote usara la misma loción que siempre usa su marido.
Apariencias
4 Comentarios



Jajajaj, está muy bien!!
Jesus muy bueno, una linda sonrisa para la mañana. Saludos
jajajajajjaja, genial, genial
Muy buen micro…las apariencias enganan…casi siempre.