Aullidos
3 de Noviembre, 2012 3
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Qué duda cabía de que con la luna llena pasaba malas noches. Sí, el pelo se le erizaba, le cambiaba; sudaba copiosamente. Los colmillos —sí también los colmillos— los notaba extraños. Le atormentaban las pesadillas, necesitaba aire libre, ¡deseaba aullar! Corrió desesperado, monte a través, sembrando el pánico. Rayando el alba le picaba el pelo, volvió a sentirse raro y al esconderse la luna, el lobo hombre regresó a su madriguera.

 

3 Comentarios
  1. Me ha encantado.
    Yo sigo preguntándome, ¿En verdad existirá el hombre lobo, o será una invención de algún escritor tratando de hacernos dar miedo?
    Sea como sea… No me gustaría estar en su pellejo.
    Un gran abrazo y mi voto

  2. Lalenguasalvada, escritor experto en el relato corto, maestro de las bellas letras, en todos tus textos, incluyendo en que ahora publicas, son obras de arte que admiro.
    Mi voto
    Volivar

  3. Siempre es interesante revisar viejos mitos literarios. Te doy mi voto.

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