Ayer soñé con Dios
10 de Julio, 2012 4
3
     
Imprimir
Agrandar Tipografía

Ayer soñé con Dios. Iba montado en una estrella galopante. Con todos esos caprichos del cuerpo, me parecía humano. No pestañeaba. Me miraba fijamente. También recuerdo su voz de trueno. Me preguntó si quería cambiar algo. Le dije que todo. Poco a poco se acercó a mí. Había un olor peculiar en el aire. Un olor cálido. Le pregunté por qué había dejado el mundo. Tomó una forma aún más humana y dejó ir a su estrella. La estrella se expandía y en un zigzag infinito se volvió una línea, después un horizonte, después sonido, después silencio. Dios me tocó el hombro. Se sentó a mi lado y me invitó a hacer lo mismo. Cruzó la pierna y dio un suspiro largo como si dejara ir una pena de antaño. Apenas reconocí que estábamos en mi habitación, a la orilla de mi cama. Tocó la sobrecama y me dijo que debería dormir bien. Le contesté que no, que peor de lo que creía. Su voz ahora era como una parvada de aves cruzando un cielo despejado. Sus pies eran agua. Lo miré fijamente. Sentí un sueño incontenible. Me recosté y antes de quedarme profundamente dormido, escuché su voz diciendo: Dios era esa estrella.

4 Comentarios
  1. Luis, habrá tomado Dios una forma aún más humana, o será que Dios es humano? Un abrazo desde Buenos Aires.

  2. Luis Villanueva: hermosos conceptos sobre Dios. Felicidades.
    Volivar

Deja un comentario