K deambula por el Castillo, confundido y desorientado. Se acerca a un guardia a preguntar por la oficina de los trámites. Pero el guardia le responde en un lenguaje desconocido. K desesperado, intenta hacerse entender gesticulando el rostro y agitando las manos. El guardia parece sorprendido. Pero luego asiente y busca que K lo acompañe. El joven le sigue. Está satisfecho de finalmente haberse hecho entender. El guardia conduce a K a un cuarto oscuro y silencioso. K se consterna. Allí varios guardias le derriban. Le someten. Poco antes de ser ejecutado, K les maldice. Los verdugos sonríen, como si comprendieran.
Babel
6 Comentarios




Me gustó mucho el tono irónico de tu micro, principalmente del final y la forma que retratas los equívocos de la comunicación. Muy bueno.
Jesusademir: eres bueno en este estilo, el microrrelato.Felicidades.
Atentamente
Volivar Martínez, Sahuayo, Michoacán,México
Es terrorífico!
lo peor de todo es que seguro que algún sitio del mundo, o en mas de uno, este micro es real, alternándose “K” y los verdugos, según latitudes o fronteras. uup:S
Gracias Rosemarie, Volivar y Cuchis.
Son realmente amables al leerme.
Sus observaciones son más valiosas que el texto en sí y las leo con mucho entusiasmo.
Un cordial abrazo
Por siempre Kafka. Tu ‘micro’ me ha inspirado una idea con Samsa. A ver si consigo escribirlo y lo publico aquí en Falsaria. Me gusta sentirme “inspirado” por el buen hacer de escritores auténticos. Gracias.
Me encanta el toque final: Resulta que todo el tiempo entendieron lo que K decia.