01 feb 2012
Y nada más existió hasta el próximo tren. La sangre derrochándose por tu cuello, miradas de interrogación en los transeúntes, un silbato me ordena que me aparte de ti.
Los demás siguen en la fila comprando el billete del próximo tren, el mismo que nos sacaría a ti y a mí de este infierno en el que yo dejaría de ser tu amante y tú la que marca el 016.
La sangre coagula en el andén mientras yo me convenzo de que el culpable salió corriendo.
4 Comentarios


Buen microrrelato, me gusta mucho que una mujer ponga en práctica la voz narrativa en otras especies o sujetos, en esta ocasión eres un hombre o algo masculino, una vez más me gusta Rosa.
Natalia
Gracias Natalia, me alegro de que te guste
Un saludo.
Interesante relato.. Saludos
Gracias Robert