Caronte naufragado
23 de Febrero, 2012 1
0
     
Imprimir
Agrandar Tipografía

Es verdad que Caronte había perdido la memoria. Su última excursión fluvial lo había llevado más lejos de lo acostumbrado: ahora su poderoso río se veía reducido a un insignificante hilillo de agua y hacía calor. Por supuesto, el bote no podía dar media vuelta y la irrisoria profundidad del hilillo de agua no le permitía remar, y además el calor.

La gota cala la roca, nadie lo niega; pero el sol cala la memoria (y puede más que el agua).

1 Comentarios
  1. y todo por un óbolo. Muy bueno. Gracias por compartir.

Deja un comentario