Mis padres no querían verme así:
muerto en los portales al alba,
o en las plazas,
planeando mi próxima fuga o piercing,
mi polvo fácil, cuerpo de
atleta descolorido y sedentario.
Noto que palidezco, no hace falta
que me lo digas, salta a la vista,
culpa tuya. Perdí la pista
del cordón umbilical, la slaida, mi
estómago pide auxhilio y pienso en ti
como por hobbie y mala costumbre,
me cicatriza el alma y sé que sólo
has sido una puta conmigo. Pero me basta.
Busco a mi ex y escapo de mi ex-ex
y excremento de vida, castrado emocional,
demasiadas mujeres, amor de Fedra,
no vibra el móvil y me hundo un poco
más porque la muerte y el amor están
ahí afuera -¿y qué importa más que eso?-
pero vuelvo a casa casi sano y salvo
y como por milagro encuentro el camino a cama
y los cascos, y el mp3, y a Sabina y olor a ti
por entre mi podredumbre.
Son las siete de la mañana
y todavía estoy borracho.
Mañana me repondré, evidente,
saldré a afrontarlo y sin quejarme.
Eso es lo que esperan de mí.
¿Para qué iba a defraudarles?
Mejor que crean que sonrío.




Eloy, te felicito, como siempre. Mi voto
Volivar
Muy bueno, Enhorabuena
Muy bueno, Eloy, saludos y voto.
Me encantó Eloy, tantas cosas hay en estas palabras… tienes mi voto. Abrazos