Corría el año 900 de nuestro Señor…
7 de Junio, 2012 4
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Los cascos de los caballos retumban sobre el empedrado de las calles estrechas y empinadas de un pueblo que bajo la luz de la luna dormita envuelto en sueños de luchas cristianas y sarracenas. Por sus calles soldados y caballeros en pos de su señor el conde Fernan Gonzalez, que tras la batalla desigual contra el moro Almanzor,consiguió su retroceso. Aspiró agradecido el perfume que llevaba el aire de la noche, y un chorro de vida con aroma de tomillo y aliaga invadió su interior dando una vez más gracias a Dios nuestro Señor, por haber sembrado en sus tierras esas plantas que alejaban el olor de la peste cuando decidía atravesar sus dominios… Apartó el negro pensamiento de su mente espoleando con fuerza su caballo al tiempo que evocaba la figura de aquel monje y sus palabras… todo ocurrió tal y como profetizó: Los pendones eran pocos ante el moro pero el no medró; ni tan siquiera lo hizo cuando vio el miedo en los ojos de sus soldados al ver tragarse la tierra al caballero cristiano que al galope regresaba para informar de las posiciones del invasor;el no medró y arengó a sus compañeros con un:«¡No temáis este agüero! Si la tierra no es capaz de soportarnos, ¿quién podrá con nosotros? ¡Adelante!» Y su ejercito luchó.

La luz de luna daba paso a la del alba. Todo estaba en calma al despertar la mañana, junto al pueblo dormido, el Cidaco corría como siempre dejando a su paso el murmullo cantarín de sus aguas.Y en el cielo, la silueta de un buitre leonado les daba la bienvenida:””ganamos la batalla -pensó el guerrero mientras remontaba el último tramo que conducía a su castillo de Lara -,hemos ganado la batalla pero no la guerra”…
Y no falto de razón pensaba eso el Señor del castillo, porque aún le esperaba la madre de todas las batallas junto a las fuerzas aliadas de León, y el condado de Castilla, y Navarra: Abderramán III, lucharía con valor y con astucia en la batalla de Simancas, pero esa es otra historia…
Y esto fue en los tiempos en que el moro soñaba con plantar sus tiendas para TODA la eternidad en esa tierra cristiana…pero solo fue un sueño; solo eso:solo SOÑABA

4 Comentarios
  1. Sigo admirando tu estilo en el difícil género del relato histórico. Enhorabuena y voto.

  2. Gudea, hermoso relato; entre los datos de la historia de España entretejes tus argucias literarias, y esto es para enviarte una tremenda felicitación.
    Qué estilo el tuyo, amiga.
    Volivar
    Mi voto
    Un abrazo a la distancia

  3. Querido Volivar,una hace lo que puede para relatar retazos de historia pura con una pizca de humor y cotidianidad,porque creo que esa materia no tiene por qué ser àrida y pesada ¡Vamos! que lo mío son historias de”andar en zapatillas”,pero NO carentes del rigor que se merecen.
    Un abrazo en la distancia querido amigo.

    Gudea

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