Cuatro chicas emprendedoras
11 de Junio, 2012 5
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Rosa me contó que se levantó a las cinco de la madrugada, se vistió sin hacer ruido para no despertar a su marido, cogió la maleta que tenía escondida en un rincón y salió a la calle. Cogió el autobús nocturno en dirección al centro de la ciudad y caminó hasta la estación de tren, donde se reunió con sus amigas.

-Hola chicas, ya estamos las cuatro, vamos al tren.

Subieron y se sentaron en sus asientos. Rosa preguntó a sus compañeras:

-¿Qué tal estáis, Margarita, Azucena?

-Bien. Con ganas de hacer algo. Ya estamos hartas de ir en balde a la oficina de empleo.

-¿Y tú, Violeta? Tienes mejor cara. Veo que tu ojo ya está recuperado.

-Sí guapa, estoy mejor, sobre todo ahora que me marcho y me separo de ese imbécil.

Rosa continuó:

-Bien chicas, entonces a trabajar. Os recuerdo el plan: en cuanto lleguemos vamos al piso alquilado. Nos instalamos, encendemos los electrodomésticos y limpiamos un poco lo más urgente. Marga y Azu os vais al super a comprar comida, artículos de limpieza y demás. Violeta y yo vamos al local, donde he quedado con los de la reforma para ultimar detalles. En dos días tenemos que estar funcionando.

Dos meses más tarde Rosa vino a verme a la sucursal bancaria para agradecerme el préstamo. Le dije que confiaba en ella y que no dudara en contactar conmigo de nuevo si lo necesitaba. Supongo que las cosas les han ido bien y que han salido adelante porque no he vuelto a tener noticias suyas.

 

5 Comentarios
  1. Antoniosib: hermosa narracion, como todo lo que publicas. Felicidades. Mi voto.
    Volivar

  2. Hermoso y lleno de esperanza. Enhorabuena.

  3. Muy optimista y esperanzador :)

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