CUESTIONES PRIVADAS
El golpeteo en el dormitorio de arriba es horrendo. Esa gente parece no tener hora. Durante el día se opaca detrás del ruido de las bocinas, las frenadas de los colectivos, los silbidos, los gritos de la gente, el viento y alguna música que viene de otros departamentos. Supongo que al menos aprovecharán los días de playa. Pero a la noche es insufrible. Las tormentas parecen excitarlos más. Me acuesto y cuando apago el televisor, el ritmo anuncia “DE NUEVO INSOMNIO”. Prendo la radio y me pongo los auriculares. Me quedo dormida pero sólo por unos minutos. Los golpes sobre mi cabeza me despiertan asustada y enojada. Me escondo debajo de la almohada y suenan, lejanos pero suenan. Es indecente. Yo nunca fui una pacata, pero esto es demasiado. La intimidad debe ser privada, no pública. Además mis nervios ya son alambres electrificados y las ojeras me llegan hasta los pies. Mañana mismo me voy a quejar al encargado. Ya pasaron dos meses y creo que es suficiente. Se acabó la fiesta, tórtolos.
El encargado toca el timbre en el departamento que queda justo encima de Soledad. Nadie contesta. Usa la llave que los dueños le dejaron al terminar la temporada y entra. La ventana del dormitorio había quedado abierta.
El viento está haciendo el amor con las cortinas.



Buen relato Lidyfeliz, al principio uno se conecta con la rabia, pero luego con el desconcierto. Mi voto y saludos!
Buen relato, Lidy, felicitaciones y mi voto.
Que maravillosa escena esta que nos regalas LIdy, que cosa por Dios tan bella…..gracias por darnos estas líneas mi súper imaginativa LIdy …
Hermosísimo relato, me enganchó desde el principio, pero el final es sencillamente “maravilloso”.
Un fuerte abrazo, amiga y un voto.
Lidyfeliz: amiga, un relato excelente; en realidad que me muestras cómo escribir. Te felicito
Mi voto
Volivar
un GRACIAS inmenso a todos ustedes que leen mis escritos.
Hola Lidy.
Inmenso, genial relato llevándonos hacia una dirección para terminar en otra totalmente inesperada.
Genial.
Un beso y un voto.
Lidy!!! que buen relato, nos arrastraste a una imagen inexistente, el morbo nos jugó una mala pasada, me encanto.
Junto a mi voto te dejo un fuerte abrazo.
Genial el desenlace Lidyfeliz. Un beso y voto
Richard, El Moli y Reka: gracias y de eso se trata un cuento, no? de sorprender…
Genial. Tienes mi voto.
Gracias, Eduardo. Me alegro que te haya gustado.
¿Quién no ha tenido una experiencia así? En la que los ruidos indecentes de los vecinos no te dejan dormir.
Muy bueno.
Mi voto.
A ver si tengo suerte…
En el relato de : “Uno más uno, uno”. No pude dejarte un comentario, por lo que te lo dejo por aquí.
Vaya que es para ponerte a pensar; un hijo entre los dos sería un gran estorbo. ¿Qué quiere decir eso? Según lo que comprendí, la pareja no estaba preparada psicológicamente para formar una familia; y por lo que veo: nunca. Es enfermizo, rayando en la locura, acabar con una vida para mantener esa exclusividad absoluta. Muchas parejas en la actualidad, esperan un poco para conocerse y compenetrarse, y si la situación económica lo requiere, planificar una familia.
Mi voto.
Es que como creo que lo dije, se trata de una pareja enferma, una locura de dos (foliè a deux) de ahí la imposibilidad de estructurar una relación normal. Gracias por el comentario.
He tratado de dejarte un comentario sobre el relato de “Uno más uno, uno”, y no he podido. No sé por qué pasa eso. Incluso, hasta por aquí, y no lo acepta. ¿?
De todos modos, y resumiéndolo (evitando así que me lo impida Falsaria), me gustó y le dejé mi voto.
Ni modo…
No sé qué pasó Martha. A mí me sucedió con algunos cuentos de otros compañeros. En fin: gracias por ocuparte, leer y comentar.
Jajaja! Hola Lidy, espero que este muy bien. Paso a “Ponerme al tanto” con sus escritos y me encuentro con este divertido relato, ¡Que cosas! Hasta donde nos puede llevar la imaginación con tan solo unos inocentes ruidos. ¡Me ha encantado! Una felicitación enorme, un saludo desde México y mi voto.
La imaginación es muy traicionera, por eso le dicen “la loca de la casa” . Gracias por el comentario y me alegra que te hayas reído.