El cumpleaños del gran maestro Arnolfini se celebró en algún lugar del Delta del Ebro sin ser jamás determinado con exactitud. Por ello muchos invitados se despistaron y se perdieron, pasando la mayor parte de la fiesta deambulando por las marismas sin rumbo fijo. En el triste recuerdo permanecerá siempre Chema, el panadero, de quien no se supo más. No se encontró su cuerpo, tan solo un amasijo de serpentinas, gorro de papel y espantasuegras en un quiebro muy frecuentado por manadas cimarronas de perros asilvestrados.
Cumpleaños
6 Comentarios




Ooooooh, qué cumpleaños tan tristeeeeee. Pobre Chema y pobre Arnolfini sin todos sus invitados!
¡Un saludo!
Hola, la primera vez que publico algo, de tiempo ha que me gustan los microrelatos surrealistas, si veo que que se aceptan escribiré más. Un saludo a tí y a todos los que pierdan valiosos segundos de su vida en leerlos.
Buen micro, Jul. Te felicito y te voto.
Jul Rauz, tienes imaginación, amigo, y por lo tanto, madera de escritor. Felicidades. Mi voto.
Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)
Gracias a todos, he leído obras vuestras y el honor es doble por la calidad que teneis. Saludos
Buen micro compañero, me gustó la forma del relato.
Gracias por compartir.