En las afueras del hospital psiquiátrico aguardaba una mujer, tal vez de 40 años, llevaba un vestido viejo y alborotada su melena. Se acomodaba el vestido y relamía su cabello con una tímida sonrisa cada que un vehiculo se aproximaba. Era cerca de la media noche cuando un taxista se le acerco:
- Señorita ¿espera a alguien? ¿quiere que la lleve a la ciudad?
- Gracias, espero a que mi familia acuda por mí, sabe? hoy me dieron de alta.
- Ah si ¿a esta hora? – Comentó asombrado el taxista.
- A las ocho de la mañana.-Respondió con su eterna sonrisa.
Mientras el taxi se alejaba, ella arreglaba su vestido y se acomodaba el cabello.



Jesús Antonio: qué relato… qué bien.
Felicidades
Volivar
Muy buen micro, con un final muy triste. Saludos y voto.
Qué triste y qué bonito. Te voto.
Muy bonito, casi me hizo rodar una lágrima. Gracias compañero me gustó.