Del otro lado
3 de Julio, 2012 8
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Ella, delicada y obediente, sabe preparar un simple lecho sobre el piso, armar las flores y las ramas de bambú en un ikebana que siempre cuenta una historia. Silenciosa, cocina el arroz y los brotes como ninguna otra. Canta melodías sin tiempo y enseña a sus hijos el respeto y la calma. Del otro lado del jardín, más allá de las rocas, los arbustos, el lago con sus peces saltarines, una casa de techos y lámparas de papel rojo cobija a las geishas. Su hombre las visita. La esposa no siente celos. Aprendieron desde niñas secretos que sólo ellas conocen: complacen su cuerpo, alimentan su mente con historias y tocan instrumentos que esa sencilla mujer no pudo nunca tener entre sus manos. Dan a su esposo un amor refinado que nadie puede igualar. Ella lo sabe y sonríe dulcemente cuando él vuelve al nido de sus brazos. No puede sentir celos de quienes lo alegran. Tanto y tan fuerte es su amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

8 Comentarios
  1. Muy bien escrito y con argumento que hace pensar. Enhorabuena y voto.

  2. Me parece algo asi como el sueno imposible, pero en fin…Saludos y voto.

  3. al comenzar a leerlo me ubique en un pais oriental, luego celebre mi ubicacion y me encanto el relato… caras pintadas para resaltar su rostro en la oscuridad entre el arte y el placer…pero regresa y ella espera sin quejarse…de que me gusto me gusto carajo!
    sumo uno mas

  4. Gracias, Gracias, Gracias!!!

  5. Una belleza!! Alguna vez me contaron algo similar..pero como argentino, no le creí.
    A vos te creo y va mi corazón
    manuc

  6. Lidyfeliz: ¿Habrá mujeres así, querida? Me es imposible creerlo, aunque tú lo digas
    Mi voto
    Volivar

  7. Vivir para la otra pesona… para mí el amor es entrega, pero una entrega en la que hay que conservar la propia esencia porque en caso contrario carece de valor, pues es un entrega entre iguales y la lectura que saco de tu texto es un sometimiento. Mmmm, desde luego invita a reflexionar. Te dejo mi voto porque me gusta leerte.

    Besos.

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