Después de ti
28 de Agosto, 2012 16
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Respira y canta.
Donde todo se termina abre las alas.

Blanca Varela.

 

He de confesarte que después de ti, tenía el alma trizas. Un eco horroroso me despertaba todas las mañanas sangrientas. He de confesarte, que ahora estoy más tranquilo, más feliz. Ahora que tengo la tranquilidad de reírme con medio mundo sin la más mínima complicación. He de confesarte, que leo más y hablo menos. He de confesarte que recién estoy intentando algo, después de un año y medio. He de confesarte que aún conservo tantas cosas tuyas y mías. He de confesarte, que por fin, te sigo los pasos. Me estoy enamorando.

Confieso que te mentí. Confieso que no te extraño, pero sin embargo pinto cuadros raros. Te confieso que ya dejé de fumar por completo, pero sigo bebiendo. Te confieso que me haré un tatuaje en el tendón de Aquiles, el nombre de una mujer. Te confieso que mis ocurrencias siguen intactas, y que un día de estos te puedo hacer reír, sin la más mínima intención de darte risa. Te confieso que he contado el más íntimo de mis secretos. Te confieso que he bailado como loco, todas las canciones de salsa que bailamos, la diferencia que lo baile con otra persona. Te confieso que la felicidad y la libertad me duraron apenas una semana. Te confieso que escucho más a GianMarco y todas esas cosas que solías hacerme cantar a todo pulmón.

Te confieso que he madurado. Te confieso que el regalo más trabajoso fueron los globos inflados con mi boca y poemas adentro. Te confieso que a pesar de eso, ya no tengo malos recuerdos de ti, que estoy enamorándome, y no quiero fallar en este instante de la vida. Te confieso que a veces quiero llamarte, para que me expliques cómo tengo que enamorarme como tú ya lo estás. Te confieso que sigo encendiendo la grabadora y canto cualquier cosa que pase por mi mente, poniéndole cualquier ritmo. Confieso que después del desastre de esta separación, tome una cantidad inhumana de pastillas para dormir. Confieso que te mentí, absurda y torpemente. Confieso que mis amigas son tus amigas y que por ende yo ya no tengo amigas. Te confieso que salí con una de tus amigas de colegio. Te confieso que te he llamado y me he quedado en silencio perpetuo. Te confieso que ahora me fijo en otra chica.

Te confieso que corro los fines de semana en las playas barranquinas de tu ausencia. Te confieso que he visto varias veces a gente que me conocen por ti y me esquivan, me miran mal. Me odian. Y yo los miro horrible, con asco, con repudio total. Te confieso que Daniela me comentó que posiblemente estés embarazada y quemé todas las cartas que te iba mandar, que claro, iban a ser en vano. Te confieso que cuando me contó eso, supe en el primer instante que le ibas a poner Nicolas o Mathias. Te confieso que ya no me interesa tu vida. Te confieso que sé, que vienes en Diciembre y por lo tanto ya saqué mi pasaje para Argentina, para la posible misma fecha que vengas – Cerca de navidad-. Te confieso que volví a regalar mi colección completa de Bach. Te confieso que siempre quise tener un baby. Te confieso que me matriculé en el gym, pero duré 2 semanas y 3 horas.

Te confieso que después de ti, hice parapente y sentí que volaba, que comía el aire, que el alma respiraba. Te confieso que después de ti, fumé con Corinne, una chica bella y mochilera. Te confieso que después de ti, tuve amores fugaces en el hotel donde estaba hospedado. Te confieso que después de ti, no pensé enamorarme. Te confieso que después de ti, compro religiosamente tulipanes todos los benditos sábados de mi existencia. Te confieso que vivo solo. Te confieso que estuve entre sabanas con S, J, C y D. Te confieso que después de ti, me metí con una chica de 30 años. Te confieso que después de ti, nadie más me ha hecho piojitos. Te confieso que después de ti, volví al hotel donde tantas putas veces hicimos el amor, al borde neón de la tarde. Te confieso que después de ti, veo Voley. Te confieso que después de ti, sí hay vida. Esperanza. Realidad.

Y ahora que escribo esta carta que no es carta. Esta especie de dialogo conmigo mismo. Esta tontera para que de una vez te enteres de mi vida. Te confieso que ahora río de recordar esa risa, que ya no es necesariamente la tuya.

 

 

 

16 Comentarios
  1. Emotivo relato, arrancado del corazón, del dolor del desamor. Redactas muy bien, y me encanta el modo con que utilizas la repetición a principio de cada frase, le da un cierto halo de musicalidad. Eso sí, desde mi ignorancia también te digo que tengas cuidado con algunos acentillos, más que nada porque no queda muy claro el sentido de la frase. Por lo demás me ha parecido, como te venía diciendo un gran relato. Te muestro mi enhorabuena y te doy el merecidísimo voto.

    • Muchas gracias por comentar y por las críticas constructivas.. Y felicidades porque estás en la revista trimestral de falsaria, Cosa que quiero lograr.

      Enhuenahora.

  2. Buen relato, felicitaciones y voto. Un gran saludo desde Buenos Aires.

  3. Eduardo
    te lo digo siempre, me ENCANTA leerte…me encanta ver tu evolucion literaria y tambien existencial por asi decirlo, a traves de tus relatos
    besos desde argentina! :)

  4. Te confieso que eres grande.
    Te confieso que me ha gustado.
    Te confieso mi admiración.
    Te confieso que te doy mi voto.

  5. Bueno, bueno Eduardo. Qué primer relato que leo tuyo! Una maravilla. No te quedó nada en el tintero e intuyo que es autobiográfico al menos en parte. No se puede escribir todo eso sin haberlo sentido en parte.
    “Desde que te perdí… la via me sonríe” Te felicito. Mi voto

  6. Hola Eduardo.
    Muy buen relato.
    Intenso, no da respiro.
    Abrazo y voto

  7. EduardoFlores: ese desamor que tantas aflicciones por provocan, a tal grado que necesitamos medicina para dormir, así lo dices, y te creo. Eres maestro de la buena pluma, y te felicito.
    Mi voto
    Volivar

  8. Eduardo, te confieso que por fin me alegro de ver la palabra feliz en uno de tus relatos!! FELICIDADES por tu hermoso relato, como te han dicho por ahí eres todo un maestro de la pluma. Un abrazo inmenso.

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