Diario de una adolescente en apuros
18 de Junio, 2012 3
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Soy una superviviente, ¡ Sí, una superviviente ! Pero no una superviviente de esas que van a un reality show y hacen el papel de su vida.
No, yo soy real, de carne y hueso como cualquier adolescente de veinte años.
La verdad es que no es sencillo tener mi edad. La gente piensa que somos inútiles y que no tenemos sangre en las venas.
Pero imaginan mi situación ¡ No! Ellos prefieren criticar. No se dan cuenta que a causa de nuestra corta edad no tenemos rumbo fijo. Y que justo en el momento que nos decidimos a estudiar y hacer de nuestra vida una carrera, va el gobierno y sube las tasas de la Universidad. Pero no se han dado cuenta de que no tenemos ingresos, que dependemos de la generosidad de nuestros padres.
Y que decir de la crisis, encontrar trabajo ahora no es cansino es como tocarte el gordo en Navidad.
¿Qué creen que por ser estudiante en apuros me van a contratar ?
Además prefiero estar en casa y pasarme toda la tarde navegando y chateando en internet. Aunque ahora no es necesario ni pasar la tarde en casa, con las nuevas tecnologías puedo chatear y navegar. Tan solo es necesario llevar en mi bolso el móvil phone de última generación, que conseguí en una compañía telefónica, con la ridícula condición de que permanezca con ellos dos años y todo gratis, bueno con la generosa aportación de mis padres que me pagan la cuota mensual de gastos ¡ Es la bomba !
Y que me dicen de esos fines de semanas salvajes y del que todo mundo hablan y por supuesto se dedican a criticar.
¿Es que por ser jóvenes no tenemos derecho a divertirnos ?
¿Y que quieren que paguemos una discoteca privada?
¡ Señores estamos en paro ! Y creo que tal como esta la situación, seguiremos siendo y seré “ El diario de una adolescente en apuros “

3 Comentarios
  1. Mucho ánimo. Después se mejora y se pasa a ser un adulto en apuros.

  2. Rosario, qué terrible situación la de la juventud; a mí me parece que la gente mayor trata, o tratamos, a como de lugar, de olvidarse e ella a propósito para no echarse una carga más, una carga que significa estar al pendiente de un o una joven, es decir, que le ayude a conseguir dónde trabajar, dónde ganarse a vida. Ah, pero no, lo que hacemos los mayores es sólo criticarlos, en todo… lo que es injusto, puesto que la juventud es generosa por naturaleza, linda en su interior (claro que también en su exterior)… la juventud, esa juventud en donde la vida se revuelve con entusiasmo, con ganas de gozar de todo… y ahí están los adultos, que todo les criticamos.Ya sé, esas críticas, eso de no ayudarles a los jóvenes se debe, estoy seguro, a la envidia, a esa envidia de ya no ser jóvenes y bellos en su alma y en su cuerpo.
    Atentamente. Volivar (Cuenta con mi voto)

  3. Rosario, creo que todo lo que dices es cierto, y también creo que hay cosas que no dices y que también son ciertas. Tú ya sabes cuáles son; por ejemplo: hay muchas personas que ya no somos adolescentes y que sí os apoyamos y os seguiremos apoyando. Mucho ánimo!

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