Distancia óptima
29 de Agosto, 2012 21
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DISTANCIA ÓPTIMA

Desde los años del jardín de infantes había aprendido a estar a no menos de un metro de los demás: la distancia ideal. Más, implicaba soledad, menos, simbiosis. Cada vez le fue siendo más dificultoso mantener ese frágil equilibrio, especialmente cuando empezó a trabajar, usar medios de transporte para ir a la facultad o al cine…en definitiva, todas esas cosas que se hacen más de cerca. Elegía las horas y los días con especial cuidado.

Con el tiempo, la gente conocida empezó a evitarla; ella a sentirse más y más sola. Perdió el empleo, dejó de estudiar, y con una gélida mensual de sus padres, se fue de la casa.

Un día, a los treinta, se arriesgó, y se acercó un poco a los otros. Medio metro nomás. Sus ojos eligieron sin querer. Se enamoró. Después se dio cuenta de que era un hombre que sólo soportaba hablar de lejos. Eso le permitía sentirse a salvo. Aún así, cuando él conversaba con otras, conoció los celos. Que no le dirigiese la palabra durante cinco minutos, le producía un profundo dolor y al fin, el amor, el ansia de un contacto físico ahora frustrado por el otro la quemó tanto, que sintió su cuerpo en carne viva. Le dijo adiós sin haberlo tenido nunca.

Tras la decepción, se enfriaba y endurecía día tras día, copiando allí abajo y adentro, las arrugas de un rostro seco, sin belleza, desde ahora negado al amor.

A los cuarenta, su matriz contradictoria encerraba en el hueco primordial, un silencio estéril. Ningún sonido atravesaba sus paredes prometiendo futuros llantos, balbuceos. Antes de conocerlo, nunca había deseado imitar la primitiva orden de reproducir la especie.

Ya a punto de morir, abandonada de amigos inexistentes y familia perdida por ese metro de frío muro invisible que había construido, agradeció la mano tibia de la enfermera del hospital sobre su frente; descubrió que esa cercanía no sólo era inofensiva sino reconfortante.

No hubo persona más importante que aquella en el momento de convertir su cuerpo en mudo recipiente sin latidos.

 

21 Comentarios
  1. Lidy, tu relato es muy bueno, muestras de una manera muy poética la soledad autoimpuesta, y el duro y tardío despertar a la realidad.
    Me impresionó. Un abrazo.

  2. Buen relato, Lidy. A veces el espacio vital se convierte en una fortaleza. Un abrazo y mi voto.

  3. Muy bueno reina!! Me encantó.Llevado de forma magistral..
    Me hizo recordar un hecho real. Luego te cuento.
    Cariños y mi voto
    manuc

  4. De acuerdo con Manuc, un relato magistral y una historia desgarradora. Un abrazo y mi voto!

  5. Gracias amigos! Se parece mucho a un caso real.

  6. Hola Lidy.
    Un relato impresionante.
    El personaje de por sí es fascinante.
    Y el mensaje en el final es apabullante.
    Un beso y un voto.

  7. Gracias Richard por tus comentarios. Trabajé muchísimo este personaje hasta dar con este resultado. Lo estoy utilizando también para un guión de cortometraje.

  8. Genial Lidyfeliz, aunque es un relato ficticio se podría decir de más de una persona que seguro que casi todos conocemos. Me gusta la forma en que resumes una vida, estéril, cargándola con el dramatismo necesario para engancharnos. Mi felicitación, un saludo y un beso. Mi voto por supuesto.

  9. Querida amiga, Lidyfeliz, extraordinario relato, muy bien logrado e impactante.
    Gran reflexión sobre las consecuencias de la más extrema soledad.
    Un beso y mi voto.
    Estoy segura de que lograrás un gran éxito con el guión del cortometraje

  10. Lidyfeliz: una gran felicitación por este relato muy bello sobre una historia triste.
    Felicidades
    Mi voto ( y pasas a portada)
    Volivar

  11. Lidyfeliz : un relato muy emotivo. Felicitaciones, un gran saludo y también voto.

  12. Muchísimas gracias por sus comentarios Cenicienta, volivar y nanky

  13. A veces la necesidad de alejarnos un poco de los demás, puede llevarnos a distanciarnos más de lo que deseamos. Tú expresas esta idea con el hecho físico de la misma de forma muy gráfica.
    Un abrazo,
    Luna

  14. Muchas gracias por tu coimentario Luna.

  15. Cuanto dolo, hermosa exageración de lo que tantas veces vivimos y vemos. Me ha encantado, un abrazo y mi voto

    • Gracias Pernando (es PERNANDO o FERNANDO?) por tu comentario.

  16. Leo el relato e imagino autismo, aunque quizá solo sea una fobia… Su relato me invita a preguntarme si realmente manejan soledad esos pacientes, si realmente es una soledad autoimpuesta que aparentemente les hace felices y les permite vivir tranquilos. Me llama la atención ese toque al final del relato donde permite que su protagonista conozca la calidez humana, como lectora me deja un buen sabor de boca. Muy interesante y muy buen relato Lidy! Saludos desde México y mi voto!

  17. Gracias Irma. La imaginé como una persona profundamente fóbica al contacto humano. Es bueno que al final de la vida una persona así conozca la bondad en el acercamiento.

  18. ¿Cuántas personas así?
    Preciosa y triste narración.
    Saludos

    • Muchas, Sofistas. Te lo dice alguien que está en el consultorio y ve pasar a las personas penando por un contacto!. Gracias

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