EL ANILLO DEL COMPROMISO.
¿Pero dónde diablos está? ¿Dónde?, se preguntaba Marco mientras revolvía y registraba, nervioso, cada cajón de la cómoda del dormitorio.
Rebuscó frenéticamente entre camisetas, calzoncillos, calcetines… Nada.
Miró, esperanzado, debajo de la inmensa cama matrimonial. Nada.
Incluso logró levantar unos centímetros el pesado colchón de muelles, pero fue en vano; era tan pesado que se le resbaló de golpe de entre las manos.
Marco se puso en pie y se echó las manos a la cabeza mientras suspiraba pesadamente, en parte debido al cansancio producido por la búsqueda y, en parte, debido a la congoja que le causaba no encontrar en dichoso anillo de diamantes.
¡Tenía que encontrarlo! ¡Y encontrarlo ya!
Con energías renovadas, pensó que quizá lo había escondido en alguna parte de su atestado despacho, así que se dirigió, disparado, hacia allí. Y, de nuevo, empezó el alocado trajín de mirar, palpar y vaciar cajones, ficheros, carpetas, maletines y todo aquello que tuviera capacidad para albergar objetos de pequeño tamaño. Es decir, casi todo lo que allí había.
Cuando ya estaba cercano a la desesperación, una voz, a la que no había oído llegar, llegó hasta él:
- ¿Buscas esto?
Apoyada en el quicio de la puerta una bella mujer mostraba, entre sus manos, una pequeña cajita de terciopelo rojo.
Marco, con la frente perlada de sudor, empalideció al instante al toparse con la furibunda mirada de su esposa, quien, con toda la dignidad que pudo, le lanzó a su marido la cajita de terciopelo rojo con todas sus fuerzas.




los hay muy listos,pero a éste, su mujer le llevó la delantera
Y tanto que sí.
Muchas gracias por tu comentario, Halize.
Un saludo,
Claude
¡Infraganti! Menuda pillada.
Pese a su brevedad dice mucho, me ha gsutado.
Un saludo y mi voto.
PD. Me alegra saber que no soy el único leonés que pulula por estas páginas.
Hola, Envoy. Me alegro que te haya gustado. ¡Y gracias por tu voto!
PD. Es estupendo que ambos seamos de la misma ciudad. ¡Tal vez hasta hayamos coincidido en algún lugar!
Un saludo,
Claude
Me ha gustado mucho. Un saludo Claude. Por cierto yo me uno a Envoy y a ti porque también soy de León
Muchas gracias, S. ¡Otra leonesa, qué bien! Todos los escritores que publican aquí son estupendos, pero siempre da alegría encontrarse con alguien tan cercano.
Me alegra mucho que te haya gustado.
Un abrazo,
Claude
yo también soy de León…que casualidad¡¡¡¡
Buah! increible. 4 personitas de León a las que les gusta escribir. Es un gustazo conocer a gente tan cercana y con cosas en común como el gusto por las letras, en un lugar con tanta gente
Pobre Marcos, en eso de poner cuernos hay que andarse con cuidado, máxime cuando a nosotras no se nos pasa ni una.
Me ha encantado.
Un abrazo y mi voto.
Yo no soy de León, pero si vuelvo a España los buscaré en León y si Dios lo permite me dejaré invitar a comer paella con frutos de vuestra tierra.
Un gran abrazo,
Muchas gracias, Lucía. Por tus palabras y por tu voto.
¡Y por supuesto que no te irías de aquí sin probar nuestra comida! Cada lugar del mundo tiene su encanto.
Un abrazo,
Claude
Buen relato, Claude, y yo tampoco soy de León, pero si del estado de Nuevo León, México, que de por allá deriva su nombre. Un abrazo leonés y mi voto.
Muchas gracias, Vimon, por tu voto. Me alegra que te haya gustado. Y, de leonesa de España a nuevo leonés de América, un gran abrazo,
Claude
Claude: es el primer relato tuyo que leo, y me ha parecido muy bien logrado, con un gran final.
Te seguiré, para aprender de ti ese lindo estilo, que mantiene al lector atento y expectante.
Felicidades
Mi voto
Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)
Muchas gracias, Volivar, por tu voto y por tus bonitas palabras. Yo sí he leído cosas tuyas que me han gustado mucho. Yo también espero aprender mucho de tí.
Un fuerte abrazo,
Claude
Hola Claude.
Mucha intensidad. Transmitiste la desesperación del protagonista.
Me gustó.
Saludos y voto.
Muchas gracias, Richard. Me alegro que le haya gustado mi relato a un escritor de tu talla.
Un fuerte abrazo,
Claude