Quiero ser el caminante que, aún estando sediento, decide dar un paseo por el desierto. Solo porque le apetece. Solo porque piensa que se lo merece. Solo porque la necesidad de un vaso de agua no se lo impide.
Lo cierto es que la inmensidad del desierto es abrumadora. Lo cierto es que el sol ha conseguido atravesar su camisa, y ahora su piel está quemada.
Pero es que las huellas del caminante han dibujado un camino. Un camino que resulta ser más importante que el mismo infinito. Es lo único que queda, la única satisfacción que una persona puede permitirse. Lo demás no importa.
Y es que el caminante está contento ahora, y las gotas de sudor que han caído de su frente se han fundido indefinidamente con la arena.



fantástico relato!
… alimentando los minusculos moradores de cada grano de arena. Spankylune, buen relato.Mi enhorabuena y mi voto
La vida es un camino y tu micro, si te lo propones, puede ser el primer paso de un nuevo destino. ¿Qué no? Tienes un buen uso de las palabras y del sentimiento, ahora solo queda tirarse al desierto. ¿Te atreves? Yo te doy un empujoncito con mi voto.
SPANKYLUNE: gran relato, o, para ser sincero, poesía, poesía pura, linda, de lo mejor.
Te felicito.
Mi voto
Saludos. Volivar
Muy bueno.