El cruce
12 de Junio, 2012 6
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Iba conduciendo con las ventanillas bajadas, notaba el cálido aire azotarme la cara, pero me gustaba; secaba mis lágrimas. Llegué al cruce donde te conocí: Sonreí y miles de lágrimas brotaron incontrolables; ahí estabas tú. Comencé a recordar aquel día, me perseguías con uno de los muchos gusanos que encontraste bajo una piedra. Reí. Comencé a recordar la segunda vez que te vi allí; la tierra era lava, las piedras cocodrilos y nuestra única salvación era el estropeado bordillo. Continuaron mis lágrimas y risas. Recordé la primera vez que me cogiste de la mano, la primera vez que me besaste y la primera que pronunciaste esas dos simples palabras que juntas me marcaron la vida “Te quiero” y años después ese dulce “Cásate conmigo” el cual me encargué de decorar con un bello “Sí”. No me lo podía creer; seguía saliendo lágrimas y yo llevaba esa estúpida sonrisa. Tiré las flores y me fui. No quería seguir recordando.

6 Comentarios
  1. Muy triste tu relato, pero lleno de sentimiento y bien escrito. Mi voto!
    Saludos…
    Rafael

  2. Precioso y conmovedor escrito, triste pero hermoso.
    Un saludo y mi voto.

  3. Recordar es volver a vivir…Mi voto y un beso.

  4. Cuando recuerdas lo vivido. Vives lo recordado.

    Mi voto.

    Saludos y saludos

  5. ¡Muchas gracias! :) Besos ^^

  6. Mi voto, maestra.

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