El dedo chiquito y la pata de la cama
12 de Noviembre, 2012 3
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Fue como golpearse el dedo chiquito en la pata de la cama, de esos golpes que te das desprevenida, que no los veías venir, de los que te das con mucha fuerza por que estas en movimiento, avanzando, con la velocidad de quien camina seguro hacia un punto fijo, sin ningún obstáculo hasta que de pronto ¡zas!, aparece de la nada esa maldita punta de la pata de la cama donde te golpeas y te paralizas, te hace trastabillar, se te acalambra el pie y te produce un espantoso hormigueo que te recorre el cuerpo, uno por uno, desde los dedos hasta los dientes que sientes como se destemplan; y tienes que bajar la cabeza a mirar si estas bien, si no te arrancaste el dedo en el golpe, si no te arrancaste la uña, si no te has arrancado algún pedazo que puedas extrañar, para que todavía temblando, acalambrada y con los ojos llenos de lágrimas debas reconocer que no, que no es para tanto, que fue solo un golpe, uno que te diste por torpeza y ceguera, por estar muy confiada, por andar sin cuidado, que duele y no te deja caminar, pero en en un momento va a pasar y se te olvidará el dolor, no el golpe, se te olvidará el dolor. Así fue, verlo a los ojos mientras hacíamos el amor, recordando que confundió mi voz con la de ella y dijo su nombre un par de días antes y, fue eso, dolió como eso, como golpearse el dedo chiquito con la pata de la cama.

3 Comentarios
  1. Muy buen relato y mejor el parangón con golpearse el dedo chiquito (yo una vez hasta me quebré uno). Te felicito, te doy la bienvenida a esta Red y te invito a leer la breve biografía de Sor Juana Ines de la Cruz que subí hoy. Un abrazo y mi voto.

  2. Excelente manejo de figura retórica. Un buen microrrelato. Recbe mi abrazo y voto. T.H.Merino

  3. Buena rememoración, buen tratamiento de los semtimientos, mi voto.

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