Hay que ver que para montarse en este medio de transporte en las horas pico se necesita estar loco de atar, los vagones atiborrados hasta más no poder, aguantando malos olores y que te respiren en la nuca. Por algo dicen: “El que va a fiesta, lleva de ésta” y es una gran verdad. Pero desafortunadamente para los que no contamos con un automóvil para trasladarnos por la ciudad y el dinero no abunda para pagar un taxi, la tenemos de perder, en especial si eres mujer. Empujones, pisotones, insultos, y hasta robo. Todo visto en los vagones diariamente. Y ruega porque el aire acondicionado no le dé por fallar, ahí sí que nos la veríamos negras.
Cuando hice los trámites de registro de mi primera novela, utilicé el metro desde Chacao hasta la Hoyada, y más vale que no lo hubiera hecho. Mi trasero fue tocado en tres ocasiones por unos sujetos que me provocaron mandarlos a la luna de una patada. Se sabe que me veo bien en jeans, pero ¡no es para tanto! “Señor, disculpe, ¿podría quitar su mano de mi nalga?”. Si creyeron que eso fue lo que les dije, se equivocan.
Más bien les expresé: “¡Éste hijo de…!!!” Les dediqué una mirada asesina deseando en mi fuero interno que mis ojos fueran rayos láser y los achicharrara hasta hacerlos cenizas.
Si el gobierno no hace nada por aumentar el número de trenes en determinadas líneas, pronto nos tendremos que montar en el techo de los vagones. Ya me parece escuchar al conductor: “Estación… Colegio de ingenieros. Pasajeros del techo, favor no rayar las paredes de los vagones mientras se bajan. Gracias”.



Muy cierto, Martha, por eso en la Ciudad de Mexico hay vagones del Metro exclusivos para las mujeres. Bien podrias sugerir esta medida en tu zona. Mi voto y un abrazo.
La idea sería fantástica, aunque lamentándolo mucho no se aplicaría a una ciudad tan congestionada y loca como Caracas. Pero no es del todo descartable.
Un saludo y un abrazo.
Estimada Martha.
Una realidad narrada con sarcasmo e ironía.
Me gustó.
Voto
¡Así es! Tiendo a ver el mundo con sarcasmo. Le aplico cierto humor negro a mis relatos. Gracias por tu comentario.
Un beso.
Hola Martha, parece que hablaras de Buenos Aires. Es una realidad del llamado tercer mundo.
Un abrazo y mi voto.
Lo que es desafortunado, pues la cantidad de dinero que se mueve en el Metro es como para que tuviésemos mejores servicios.
Gracias por tu voto.
Nos seguimos leyendo.
<martha Molina: eres de esas escritoras a las que todo les queda: la ironía es maravillosa.
Te felicito.
Mi voto
Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)
Gracias, Volívar, no sabes lo que significa para mí que halaguen mi manera de escribir.
Bueno, al menos tu sistema de metro tiene aire acondicionado… Pero debo agradecer el vivir en una ciudad chica, en la que los vagones no se llenan a ese punto.
Me encantó tu sentido del humor, alzaste la voz por todos los pasajeros estresados del mundo. Tienes mi voto. Saludos
Por lo que veo el Metro de Caracas no es el único con problemas.
Gracias, por tu voto.