Como si de una condena se tratase acaté mi pena con resignación. Es el precio a pagar que él, como juez y verdugo me impuso el día en que mis progenitores me ofrecieron el reto de vivir.
Me deje llevar por ella. Como las olas a la arena, la tristeza me arrastro. Me embauco como a una inocente niña. Creí que su intención era cobijarme, protegerme del dolor que inundaba mi corazón.
Sentí que tú habías desaparecido, que me habías abandonado. Mi mundo se detuvo. La luz del exterior dañaba mis ojos, ni tan si quisiera la luna con su magnetismo lograba hacerme salir de mi escondite.
Fuiste tú, quien de nuevo me hizo reaccionar. En el silencio de la habitación te oí, te sentí en mi cuerpo. Me miré al espejo y recordé el pacto.



Sabia virtud de conocer el tiempo…Muy bueno. Mi voto y un abrazo.
Sí, es una lástima que en ocasiones las circunstancias de la vida hagan que perdamos nuestro tiempo dando importancia a lo que no la tiene.
Gracias, Vimon. Un abrazo.
Buen micro y me quedo con tu consejo compañera.
Un saludo y mi voto.
Muchas gracias, Amerika. Un saludo.
Me gusta el texto, y como juegas con la combinación de intenciones, es ingenioso.
Pero…, siempre hay uno, no comparto el mensaje final. Hace mucho que decidí que el tiempo, o mejor, mi tiempo, el que puedo destinar a ser verdaderamente yo, el que no me roba mi vida laboral, el único que realmente tenemos de libertad para dedicarlo a nosotros, nuestras inquietudes, nuestros seres queridos, ese me niego a vivirlo como una contrarreloj. Me gusta saborear cada minuto lentamente, caminar por él con paso tranquilo, incluso perderlo intencionadamente. Contemplar el movimiento de la luna sobre el cielo sin más acción que la de mis propias reflexiones. Cerrar el libro que estoy leyendo y dedicar, sin tiempo, lo necesario para reflexionar sobre una idea, o también la ausencia de ella.
No, bastante me obliga la vida a correr para ganarme el pan, ya no hago carreras el resto del día. Y créeme amiga, ralentizando cada momento, con paso de anciano, se saborea mejor.
Un Abrazo Mil.
Hola, Oscar. Ainssss… Siento decirte que sí compartes el mensaje final conmigo ^_^ Te explico; Lo que yo quería decir en ese mensaje final es que la vida es una contrarreloj, nacer es la salida y la muerte la meta, por ello no hay que perder nuestro tiempo dándole importancia a lo que no la tiene y disfrutar de cada pequeño detalle, de cada momento y etapa de la vida. Se trata de recorrer el camino contemplando el paisaje.
Por desgracia hay muchas personas que se dan cuenta de ello cuando ya es tarde, cuando están cerca de la meta. Miran atrás y se lamentan de lo que han vivido sin vivir.
Un fuerte abrazo.
¡Vaya! Interpreté mal esa última frase. Igual fue el tic, tac, tic, tac, que me puso nervioso. O quizá sea que hoy estoy especialmente pelotudo; es viernes y después de toda la semana cazando orcos acabo en la taberna metiéndome con el pianista.
Pero… (No me vale con el pianista, y ahora es cuando me echan del local), yo no concibo lo que habitualmente consideramos vida como un proceso completo, más bien como una etapa en un camino cuyo principio y final desconocemos y estamos obligados a atravesar. Para mí, nacer no es el principio y por tanto tampoco morir marca el final de nuestro tiempo. Por eso no acepto contrarreloj como sinónimo de vida.
En lo demás, estoy de acuerdo.
Besos Mil.
* La próxima vez prometo portarme mejor.
Jajajaja…. No, Oscar, si te portas muy bien. Supongo que soy yo la que no se sabe expresar bien
Con lo de la salida y meta, nacer y morir, esa contrarreloj era en esta vida tal y como la conocemos. Tú y yo a pesar de no entendernos (en este texto) queremos decir y pensamos igual o eso interpreto por tus comentarios.
Un abrazo y buen fin de semana.
1000luna: Amiga, yo tampoco comparto la idea de ir de prisa, sólo para no perder el tiempo. El tiempo no se píerde, es decir, (parece que es tu idea), nunca dejamos de estar activos. Todo nos atrae. Siempre estamos ocupados en algo, no perdemos el tiempo sólo por perderlo (como ver televisión, sin entender nada; si alguien nos pregunta el nombre de un personaje que acaban de nombrar en esa caja idiotizante, no lo recordamos: y es entonces cuando en realidad perdimos el tiempo, cuando vimos pero no supimos nada de lo que decía la tele- digo Televisión, por decir algo).
Volivar
Hola, volivar. Mi idea es no perder el tiempo, no agobiarse por algo que en realidad no tiene importancia. No hay dejarse vencer por la tristeza, que en muchos casos te lleva a no disfrutar de la vida y perder esos momentos únicos que no se pueden recuperar. Cuando te dejas llevar por ella, estas a oscuras, no aprecias el sol, la luna, una sonrisa. Es como un mundo sin colores.
No me refiero a que se debe de ir deprisa, para nada, al contrario, pararse a disfrutar de lo que nos hace feliz a cada uno. La vida ya es bastante dura en ocasiones y me refiero a cuando alguna enfermedad aparece en nuestra vida o en la de nuestros seres queridos.
Muchas gracias por tu lectura. Un abrazo y feliz finde.
La verdad es que el señor tiempo es un pesado (y un abusón) pero hace que la vida merezca la pena y que cada detallito acabe siendo inmenso. La cosa está ahí, como bien se da cuenta tu prota, de que hay que disfrutarla. Están los que buscan la felicidad intentando amasar fortunas económicas, y los que somos afortunados de haberte conocido. Besotes
¡Ohhhhh gracias! Muchas gracias
Me dejaste sin palabras. Solo puedo decir que el sentimiento es mutuo, yo también me siento afortunada de contar con tu amistad.
Mil besos.
Sin duda hay que aprovechar cada instante lo máximo posible, pero el tic-tac del reloj no cambia nada, al menos no para mí. La vida ya se marca su propio ritmo, yo sigo éste, no el del tiempo. Aún así, me encantó tu texto y cómo me hizo reflexionar. Tienes mi voto. ¡Un beso!
Hola, agridulce. Gracias por tu lectura. Creo que no se me entendió bien, El tic, tac al que yo me refería era al de la vida precisamente.
Un abrazo.
Es muy curioso, pero seamos como seamos y vivamos como vivamos, siempre nos queda la sensación de que se podría haber hecho mejor. En cualquier caso, lo que nunca debemos es perder la esperanza y pensar que, de la misma forma que la lógica indica que todo puede empeorar, apostar con absoluta fe en que la mayor fortuna siempre es la que está por llegar y, desde luego, más pronto que tarde. En cualquier caso, nunca sobra nadie porque lo que somos no deja de ser una amalgama de vivencias, personas, situaciones e incluso estados de ánimo que, al fin y al cabo, son los que nos convierten en lo que somos. Recuerda esta máxima: “Nada es todo fluye” o ¿es mentira que nunca nos bañamos en el mismo río? Un beso.
Hola, unamigo. Recordaré esa máxima y cada una de tus palabras, esas que tanto aprecio que me dediques. Muchas gracias
Un abrazo enorme.
La vida… el tiempo de la vida, yo creo que no hay más tiempo que éste, todo lo demás son intentos de la mente racional de comprender, no poseemos la vida ni el tiempo que es una consecuencia de la misma, porque no existe sin ella, En la vida hay tiempo para todo, para lo positivo y lo negativo, lo bueno y lo malo, el trabajo y el descanso.
“Culpable de dejarme arrebatar un tiempo de mi vida. Un tiempo irrecuperable.
Me deje llevar por ella. Como las olas a la arena, la tristeza me arrastro”
Preciosas palabras pero yo no puedo estar de acuerdo, la tristeza es tan necesaria como la felicidad y ningún tiempo es perdido si deja huella, si se aprende, porque creo que las personas aprendemos más en la adversidad porque estoy convencida de que todos tenemos una parte luminosa y otra oscura a la que pocos se atreven a enfrentarse y la suelen negar, entonces, cuando no nos conocemos a nosotros mismos, cuando no estamos en armonía con el tiempo de la vida, nos dejamos arrastrar por la corriente, nos ahogamos, chocamos contra rocas de aristas afiladas…
No te doy más la lata, ya sabes que me encanta como escribes. Te dejo mi voto,
Besos.