Nunca antes había escuchado una historia tan fascinante. El recién llegado al barrio, que vivía a mitad de cuadra de mi casa, me lo contó una tarde. Minutos después de la medianoche, un hombre llamado Papá Noel, pasaría por cada una de nuestras casas dejándonos regalos.
¿Cómo sabe lo que quiero?, ¿Tendré que atar al perro para que no lo muerda?, ¿Y si me duermo?, ¿Cómo sabremos que se trata de ese tal Papá Noel, y no de un ladrón?. Si yo estaba intrigado por la historia, el otro chico quedó desconcertado: —¿No conocés a Papá Noel?—.
Hasta ese entonces, había oído algo de unos Reyes Magos que no habían podido pasar por casa porque habían extraviado la dirección, o se les había hecho tarde. Hasta ese entonces, a punto de cumplir los diez, no había recibido la visita de personas, que viniendo de tan lejos, pudieran dar con mi casa.
Cuando se lo conté a mis viejos, tan desbordado de entusiasmo que ni siquiera quise comer, ellos me miraron con ternura, pero fueron lapidarios: —Querido, no es posible que el hombre pueda volar y menos con un carruaje… Además, no vamos a estar en casa.—.
Ya me había imaginado al hombre barbudo preguntándole a algún vecino por mi nombre. Me lo había imaginado abrazándome y trayendo mi regalo Ya se me había instalado la expectativa de encontrarme con un desconocido que lo sabia todo de mí.
Llegué a mitad de cuadra llorando, con una sola pregunta: —¿Cómo hace ese tal Papá Noel para volar en un carro tirado por animales que tampoco tienen alas?…—.
No conservo ningún recuerdo de lo que me respondieron ni de lo que sucedió aquella medianoche. Lo cierto es que desde entonces, aunque ya sepa la verdad, estoy esperando a que alguien atraviese el mundo trayendo mi regalo.



Juan C: ah, qué amigo, con ese Papá Noel. Eres formidable con la pluma.
Te felicito por hacernos pasar un rato tan agradable.
Mi voto
Volivar
La figura de Papa Noel da para mucho, y lo que he leído es muy buen material. Enhorabuena. Esa mezcla de inocencia y tristeza que hay en el relato hace que el lector se emocione, al menos conmigo lo has conseguido, por ello sumamos un voto.