EL REINO PROMETIDO
El mundo infernal comenzó para ella desde el útero, que la rechazó dos meses antes de lo previsto. Sus treinta años habían sido una penosa sucesión de frustraciones, pruebas fallidas, duelos interminables y dolores físicos, que de tan conocidos se habían hecho casi dulces compañeros.
El último año, al regresar de un retiro monacal voluntario, en el que midió el completo vacío de su existencia, creyendo que no había nada peor, encontró su casa ardiendo y así conoció algo más cruel: la indigencia.
Vagaba por las calles con lo puesto y descubrió que aún se podía caer más bajo; comía si daba a otros unos minutos de su cuerpo, ausente de emociones. Sola, sin un perro que le ladrara, añoró las amistades engañosas de la adolescencia, los hombres abusadores de la juventud, las internaciones y salidas de nidos de cemento y cristal. En ese entonces tenía un nombre propio y sentimientos.
Hacía quince días había encontrado una paloma herida en el parque, la curó con sus manos calentadas a soplo, y recibió de ella la fidelidad simple que no necesita de palabras.
Ayer se dio cuenta de que al hacerse cargo de ese pequeño plumaje, había entrado por primera vez al reino del aquí y ahora perfecto y nunca el mismo; ése que no frustra porque está exento de futuro y de pasado.
Cuando la paloma voló, como vuela un hijo, conoció la riqueza del instante fugitivo y la felicidad.



Hola Lidy.
Una historia cruel, dura, poética, con un final feliz o no.
Brillante.
Un beso y un voto.
Hermoso texto, Lidia, cargado de sentimiento, y una frase final impactante. Un beso.
El relato impregnado de sensibilidad presenta características fatalistas (predestinación). Un final muy logrado: la paloma, símbolo de la paz, permite su reconciliación con el mundo hostil. Mi voto y un abrazo, Lidy. T.H.Merino
La belleza del relato me sustrae de lo triste que es.
Ese final un tanto poético ojalá se ajustara a la realidad.
Un abrazo amiga, hermoso relato.
Hermoso y profundo relato, Lidy, felicitaciones, un abrazo y mi voto.
El texto emociona y cuestiona. ¿No hubo ningún ser humano que aportara el rayo de luz para la salida? Sólo un ave puso humanidad a tanta desgracia.
Lidia, llevas una época de tristezas que inundan el corazón, por suerte las complementas con finales que lo hacen alegrar. Mi voto y mi admiración.
Que belleza Lidy, me ha gustado mucho. Es triste pero con un final esperanzador. Un abrazo y voto!
Lidyfeliz, no me pareció triste el relato ni siquiera la metáfora, solo me hizo recordar una frase del flaco Spinetta ” el mundo está demasiado hecho mierda, hay que hablarle a la gente para que cambié, aunque la metáfora no se entienda”.
Un gran saludo desde Buenos Aires y mi admiración, más sincera.
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS a todos por sus comentarios y conceptos. Es que tengo épocas en que me invade la tristeza… desde que nací, en realidad. Hago un esfuerzo sobrehumano para escribir algo esperanzador.
Una vida difícil, es una corona de dos lados, la que ella se puso tenia la vista al cielo……gran texto….mi voto….saludos….
Lidyfeliz: bellísimo relato, querida amiga; he estado retirado de la red, pues ocurren esos terribles momentos, meses, años, diría mejor, de la tristeza que conlleva la enfermedad de un ser amado.
Pero, asuntos personales a otra parte; aquí se trata de la literatura,y tú eres maestra que nos enseñas cómo hacer que las letras sean bellas, emotivas, que nos evadan de este mundo de penalidades, en que muchos, muchísimos vivimos, aterrados.
Mi voto
Volivar
El reino del aquí y ahora es el reino perfecto, el reino prometido, porque es el único que existe. La tristeza, Lidy, no tiene cabida en ese reino perfecto. No hay lugar para ella. No la dejes entrar…
Mis fieles seguidores: Osorio, volivar y Vimon. Es una taea ardua pero es la única que da frutos: vivir en el presente…
Sé de tristezas y muchas sobre enfermedades de personas amadas. Todas las que me han acompañado en la vida… Sé lo que sentís volivar. Mi corazón está con vos.
Creer que no hay nada peor… es triste pero parece que cuando creemos que no se puede caer más bajo, nos equivocamos.
Qué difícil es, a veces, reconciliarse con la vida.
Saludos
Así es, Sofista es muy pero muy difícil. Algunos afortunados lo logran. Gracias por leer. Quiero decirte que me está costando mucho trabajo entrar a tus escritos. No sé la causa. Me pasa con tres o cuatro compañeros. Espero que se arregle. Beso