Ella, sin más
28 de Agosto, 2012 5
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Ella es especial, sencilla, única como pocas. Ella sonríe en contadas ocasiones, deja las horas muertas pasar mirando el segundero moverse al compás del tic tac de todos los relojes, sueña despierta a ritmo de tango. Baila con las nubes siempre que éstas quieran acompañarla, juega a contar estrellas en el cielo y se desespera cada vez que la Luna se toma una noche libre. Ella bebe gin-tonic con una rodaja de limón y mucho hielo, come escuetamente y disfruta de la buena compañía. Sabe cuándo hacer su entrada y, como toda buena dama, también conoce el momento de su salida. El público aplaude cada vez que sale a escena, es una de las mejores actrices que jamás se hayan visto, a pesar de que ningún Óscar lo acredite. Ella tiene el corazón encerrado tras una muralla que prohíbe el paso a los sentimientos. Juega con su pelo cada vez que siente esa muralla tambalearse bajo alguna mirada intensa, bajo el comentario atrevido del chico del cuarto o por el recuerdo de las caricias robadas.

Ella, con sus vestidos violetas, su cabello al viento, su locura intransitoria. Ella, con sus ojos verdes perdidos entre la quinta y la sexta sinfonía, su voz dulce guardada en alguna caracola marina, sus sueños sin cumplir a ritmo de baile argentino. Ella, la especial, la sencilla, la que no es como las demás.

Simplemente ella.

5 Comentarios
  1. Es un relato maravilloso sobre una persona determinada; quién sea “ella”, debe sufrir un tormento al tener el corazón encerrado bajo mil candados y no permitir la entrada del amor.
    Tienes mi voto, tocaya.
    Un saludo.

  2. Tienes mi voto. Simplemente, precioso.

  3. Hola Marta.
    Fascinante relato.
    El misterio, la magia, los sentimientos, expuestos y no, todo maravillosamente relatado.
    Un beso y un voto

  4. Muy bueno :)
    Un saludo

  5. Muchas gracias a todos, vuestros comentarios me animan a seguir escribiendo y publicando :)

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