En su justa medida
9 de Octubre, 2012 11
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Con esa exactitud tan característica de la ciencia, el joven, incorporó las gotas: una, dos, tres, y media. Removió rápidamente para no dejar ni rastro. En el comedor, una mustia sonrisa de complacencia y un hambriento apretón de nalgas le están esperando. Antes de bendecir la mesa y recitar su sonado discurso, el viejo fraile, disimuladamente le lanza, como ya es costumbre, un guiño y un humeante trazo del labio superior con la lengua. No imagina que tras veintitantos años implorando a Dios, con la sotana desajustada a la altura de la bragueta, esta noche San Pedro le tomará declaración.

11 Comentarios
  1. Rosa Calzado: vaya que si el joven ya estaba enfadado por los atropellos sexuales del fraile.
    Mi voto
    Volivar

    • Ja ja ja ja…ya ves, amigo, se enfadó hasta tal punto que… je je je..

      Mil gracias por tu lectura y comentario.

      Perdón por la tardanza en contestar.

      Un abrazo.

  2. Vaya… Muy interesante sin palabras cuentas con mi voto, saludos.
    Robert

  3. Muy buen micro, Rosa, Felicitaciones y mi voto.

  4. Una denuncia muy necesaria y muy bien escrita. Enhorabuena y voto.

    • Cuántas personas habrán sufrido en silencio tales acosos… Siempre me quedaré corta en expresar mi asco e indignación hacia esa situación y el hecho de que cuando es obvio…ya es demasiado tarde.

      Gracias, amigo.

      ¡Un abrazo!

  5. Breve, calla más de lo cuenta.
    Me gusta mucho este estilo sencillo y cuidado.
    Un abrazo, Rosa,
    Luna

    • ¡Mil gracias, luna! Me agrada verte por aquí, navegando por mis textos.
      Mil gracias por tu lectura y comentario.

      ¡Un abrazo!

  6. Os pido disculpas a todos por contestar tan tarde, anduve ocupada.
    Me quedo corta en mostrar mi gratitud por vuestro interés.
    Muchísimas gracias.

    ¡Un abrazo! ;)

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