Por fin había conseguido un momento a solas con ella. Estábamos paseando, y ella no sé, pero yo iba encima de una nube. Al rato, en medio de un pequeño silencio mi mente aprovechó para imaginarme besándola; estaba intentando reunir el coraje necesario, una inyección de fuerza era lo que necesitaba. Y así, mientras la duda seguía haciéndome trizas por dentro (sin clemencia alguna) de repente ocurrió, mi cuerpo dejó de responderme y cogió el timón el corazón; la cogí suavemente del brazo como si de una princesa de cristal se tratara, nos miramos fijamente, algo me decía que ya se sabía mia. La atraje hacía mí y nos besamos profunda e intensamente, sus labios sabían a dulce, a dulce caramelo.
El pecho me iba a explotar, y por un momento me sentí inmortal. En ese momento había parado el tiempo y era uno con el universo.
En un universo pararelo
2 Comentarios





Me han gustado los elementos externos que utilizas para expresar tus sensaciones. Enhorabuena y voto.
Muchas gracias antoniosib