Era tu amor. Estaba igual, aunque más sereno que cuando compartió efímeramente su vida contigo, recostado al sol en un banco del parque con un libro en las manos, y ese gesto suyo de subir las cejas cuando lleva puestas las gafas. «¿Pero no se había marchado a vivir a Barcelona?», te preguntaste anonadada. Y en tu ilusión renovada por burlar al pasado y hacer tu sueño realidad, no reparaste en la niña que a sus pies jugaba con la arena, y tampoco en la mujer que, tumbada en el banco, apoyaba la cabeza en sus piernas. Fue desconcertante. Ya de vuelta a la realidad, giraste en redondo, y deprisa, te alejaste de aquella escena que tantas veces quisiste para ti. Era, siempre lo había sido, tu amor, y te alegró que, al menos a él, la vida le hubiera sonreído.
20 ene 2012
12 Comentarios


Jo!! La realidad siempre tiene que aparecer y estropearlo todo!!
Buen micro, Julieta. Así son las cosas, a veces.
Un abrazo!
Gracias Carmen por tu -siempre cálido- comentario. En verdad, yo creo que la realidad siempre pone las cosas en su sitio. Y por eso soñamos.
Un abrazo para ti también.
…Hay encuentros que parecen casuales, que nos recuerdan lo que pudo haber sido y no fue. También nos recuerdan los sueños pendientes, la lección aprendida o por aprender… Me gustó, Julieta. Saludos:
LeeTamargo.-
La lección aprendida o por aprender,…así es. Gracias por leer y comentar.
Un saludo, Leetamargo.
Creo que hubiera quedado mejor tu relato si no comenzara con “era tu amor”. Tampoco deberías haberlo afirmado al final. Es mejor que el lector lo descubra a través del propio relato. De todas formas, me ha gustado mucho.
Muchas gracias Jacobo. Agradezco mucho tu opinión, pero ¿sabes?, a veces las palabras no las elegimos, sino que son ellas las que nos eligen a nosotros.
Bona nit.
Ay, y nunca me he enfrentado a una experiencia semejante, y quizás no sea lo suficientemente generosa para escribir un párrafo, una frase, similar a la última frase que tú escribiste. Me da miedo este relato. Pero me mueve mucho.
La vida, Alba, como bien dice Leetamargo es un continuo aprendizaje. Y la ficción, nos ayuda a vivir -porque nos mueve- y por tanto, nos enseña.
Creo que la generosidad es intrínseca al amor. De lo contrario, no tiene sentido.
Gracias por pasarte y comentar. Buen fin de semana.
colocaría un punto después de anonadada.
me encantó el sabor agridulce del relato, una historia muy realista, y bien contada.
saludos!
Gracias Nelo, por leer y comentar. Corregido está.
me gusta!, sabe dejar ese regusto a frustración de ese “ayssssi fuera-fuese-seria” y resalta el coraje en su forma negativa e envidiosa de la soledad de la prota.. aunque la quieras dibujar políticamente correcta de cara a la galería, o igual es a posta!.
saludos
Muy bonito. Gracias por compartir.