08 nov 2011
“Infarto fulminante”, afirmó vehemente el médico que solo pudo certificar la muerte del escritor. Nadie reparó en la mancha negra que goteaba desde el tintero, ni leyó el papel arrugado que había en el suelo. El inspector de policía más joven creyó advertir un leve movimiento en la papelera, pero pensó que eran alucinaciones. El homicida había saltado de hoja en hoja, asesinando a todos los personajes que encontraba a su paso. Era el crímen perfecto.
6 Comentarios


Excelente microrrelato. ¡Felicidades!
¡Muchas gracias! Me alegra que te guste
Genial¡ Me encantan los cuentos de escritores y los personajes que tienen vida. Este escritor debía estar enfadado.
Has logrado condensar muy bien la historia.
Enhorabuena.
Gracias Luisa!
Es muy bueno, a mí también me gustan los cuentos sobre escritores. Recordé un cuento que se publicó aquí mismo en Falsaria (de Felipe Ferrante), se los dejo, es buenismo!!
http://www.falsaria.com/la-letra-pequena/
Gracias por el enlace al otro relato, me ha encantando, Nicolás. La verdad es que la relación entre personajes y autores siempre da mucho juego