Aún recuerdo aquella ejecución que pido no haber sido.
Estaba el reo parado frente al paredón, con sus ojos vendados y resignado a su suerte. Su rostro develaba su desesperación, el momento había llegado, ya no le quedaban esperanzas, aún sabiéndose inocente.
El capitán al frente del pelotón arengo a sus tropas y levantando su espada ordenó;
-¡Pelotón!, ¡preparados!, luego tras unos segundos -¡Apunten!
Casi si respiración irrumpió corriendo el abogado, traía flameando en su mano derecha en alto el indulto que acababa de ser firmado. La acción se detuvo, el capitán bajo su espada, se acerco al reo que lloraba agradeciendo a Dios, le quitó la venda de los ojos mientras lo palmeaba dándole ánimo.
Sacó un cigarrillo y se lo ofreció, mientras buscaba en sus bolsillos, tras desistir se volvió a su tropa que aún se encontraba preparada y preguntó;
¿Alguno tiene? FUEGO…




Moli, me alegra encontrar letras nuevas y el humor de siempre. Pobre hombre, realmente, hay palabras que matan… No me queda clara la primer frase: “pido no haber sido”, tal vez al tipear se coló una letra. Mi saludo y mi voto, compañero.
Tienes Razón amigo, debía decir; “pudo”.
Te dejo un abrazo.
Es genial mi querido amigo.
Humor negro del bueno.
Un gran abrazo.
Voto.
Sabes? yo no le pongo color al humor, para sólo es eso humor.
Gracias amigo, un abrazo.
Bueno y simpatico, Moli, saludos y mi voto.
Gracias Vimon, te dejo un abrazo.
El Moli: eres terrible, amigo. ¡Si ya el cuate (sujeto) se había librado, obligas a autor a ofrecerle un cigarro!
Si te digo, logras que pasemos momentos agradables. Puf… ¿pedir fuego -para el cigarro- cuando era lo que se necesitaba para acabar con el pobre hombre?
Mi voto
Volivar
Gracias Volivar, ¿soy un poco sádico, no?
Un abrazo amigo.
Me gusta la pizca malévola que le imprimes a tu humor; de no ser por la estupidez del capitán, el pobre casi se salva de la muerte.
Mi voto.
Gracias Martha, me gustan los finales imprevisibles.
Un abrazo