Escalera
8 de Marzo, 2012 9
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Ariadna miente. El hilo es muy corto. Teseo se perderá.

Respira aún. El crematorio se enciende. La muerte tardará. Nadie lo nota.

Enfermo y desesperado prepara la jeringa. Sube al Metro. Nadie es culpable, todos pagarán.

La Torre fatigada se endereza. Demasiado tarde. En Pisa ya no hay nadie. Sola se derrumba.

Adán despierta: el jardín ya es un desierto. Su corazón una manzana carcomida. Escamas ofidias dispersadas por el viento. Por el calor se pierden, Evaporadas.

Calígula enloquece: su caballo no acepta el imperio que le propone, ha huido desbocado hacia la noche. Los soldados lo hallan al pie de un abismo, echando espuma. No se decidió. Le regresan a Roma, sin oír sus insultos.

Sobre el muro se asoma, otea con desesperación lo que tanto ansiaba. Pero no parece colmar sus expectativas. Lo imagino volviendo, decepcionado a su nave espacial, de retorno a su pequeño mundo. El límite del Cosmos para él, ya no vale la pena. Porque él no me vio, pero yo si a él. Y con eso basta.

Escalera que sube K con nerviosismo: al final de ella por fin la respuesta a todos los porqués. Mira a la distancia, algunos descienden apresurados, como atraídos por algo. Otros se han quedado a vivir en determinados escalones, donde han improvisado pequeños refugios. Casi al llegar al final atisba una luz; allí se asoma Franz, que sonríe y empuja la escalera. K se precipita al vacío con un consuelo. Siempre lo supo.

9 Comentarios
  1. No solo K, creo que todos lo sabemos, pero no queremos mirar. Saludos y muy buen realto.

  2. Jesusademir: otra genialidad salida de tu pluma cargada de amplios conocimientos en todas las materias… otra madera de contarmos pequeños pero impresionantes pasajes de la historia universal. A tu servidor, lo del caballo de Calígula, que no aceptó un imperio, me impresionó… que artista al describirlo corriendo alocadamente pasra de súbito detenerse al borde de un precipicio… los soldados lo regresan a Roma sin oír sus insultos… una genialidad, Jesús.
    Atentamente
    Volivar

  3. Un gran relato compuesto de peldaños que descienden. Pero lo duro es ascender una vez se ha bajado hasta el fondo. Se necesita coraje.
    Pero sólo desde allí, desde el inicio, se contempla la infinita Escalera con miles de nuevas posibilidades, de diferentes caminos.
    Quién sabe mirar desde abajo, se gana la visión del significado más allá de la palabra.
    Laberinto enigma genial Jesús.

    Gracias, es un placer haberte Internetcido (conocido por internet!)

  4. De acuerdo con Nanky: no queremos mirar, para hacerlo hay que ser muy valiente, un héroe y estar dispuesto a todo. De cualquier modo, tu relato, muy bien escrito, nos lo recuerda

  5. Que mezcla más bien hecha de magia y realidad, me encanta Jesus, haces una literatura muy fluida y que atrapa. Gracias !

  6. Me gustó mucho el relato, me pareció una narración muy creativamente estructurada. Será un placer leerte por aquí.

    Saludos cordiales

  7. Los ideogramas que genera tu intelecto
    al ser tan enigmaticos e ignotos produsen estupor
    y gran aplauso.
    No queda mas que elevar las loas al estado hipnotico
    que provoca tal livelo infumable
    o sea el aplauso de la gleva.

  8. Estimado Ademir, como siempre tocando en arquetipos y conceptos preciosos a la cultura de la humanidad, que conviertes en una otra historia llena de ironías y entrelíneas…me encantó la analogía con la escalera. Gracias por compartir.

  9. Me ha gustado mucho Jesús Ademir :) Esa mezcla tan ingeniosa que has hecho y la fluidez con la que enlazas cada historia.

    Besos, NoëlleC

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