Grito al cielo un silencioso socorro, la Luna se acerca, la veo, lágrimas que huyen por mis mejillas, escapan del terror que a mí alrededor ven. Miedo, ¿A qué? No miedo no siento pero dolor, sí, mucho dolor que me invade y me atraviesa como un fino cuchillo que se clava fuerte y cada vez más fuerte en mi interior. Escapar es la solución pero me falta la fuerza y la locura necesaria. El temor al mañana es lo que me impide actuar, el temor a no despertar. La noche me llevara sin reproches a aquel lugar donde las estrellas iluminaran mi camino. Sé que al principio sufriré pero solo serán unas horas de dolor luego llegara la placentera paz que me llevará a mi lugar. Y no mirar atrás es algo que tendré en todo momento presente en mi mente, quizás los recuerdos de esos momentos especiales, de esas personas valiosas me lleven de vuelta al mundo del que siempre intente escapar y del que al fin escaparé. No diré un hasta pronto, ni un hasta mañana, quizás solo diré un adiós, os llevaré en el corazón. Y la tinta se derramara por la nota, haciendo borrosas esas mentiras piadosas que no me arrepentiré de soltar porque aun siendo mentiras una gran verdad va escrita en ellas.
Y seré cobarde por huir pero lo siento si solo quiero ser feliz en un lugar donde ser yo misma no sea una censura escrita en los ojos de la gente. Llevaré con honor en mi identidad la marca de fugitiva, porque me atreví a escapar, a soltar las riendas que me ataban al lugar donde comencé a creer en las pesadillas.



Buen microrrelato
¡Un saludo!
Mirinconescondido: felicidades por haber publicado tan lindo micro
Mi voto
Volivar
Excelente micro, amiga.
Mi voto.