Se sentó en el taburete de terciopelo, ése tan antiguo que había heredado de su abuela. No era bonito, estaba ya desgastado por el uso y por el paso de los años, como ella, el color blanco originario de sus patas se volvió de un beige sucio, y el terciopelo rojo de antaño que tanta elegancia poseía, había dado paso a un color naranjoso ordinario y vulgar, pero aún así albergaba tantos buenos recuerdos que le fue imposible deshacerse de él .
Se miró al espejo para encontrarse, y no halló otra cosa que la misma cara de siempre, con los mismos rasgos y la misma boca de siempre, sin embargo el brillo de sus ojos no era el habitual y su sonrisa, aunque forzándola conseguía asomar por la comisura de sus labios, no contenía la fuerza y la autenticidad que en otro tiempo la caracterizó.
Y así, frente al espejo deshojó el último pétalo de su alma, y entre lágrimas decidió acabar con su vida. No es fácil darse cuenta de que tu vida ha sido el final alternativo de una película jamás rodada. Y con el informe psiquiátrico entre sus manos se despidió de sí misma y de su espejismo, frente al espejo.



Pulcro, bien escrito y ambientado con ese toque de dramatismo al final. Me gustó
¡Muchas gracias! encantada de que te haya gustado^^
Magnífica la descripción de los detalles: el paso del tiempo, el desgaste de las cosas, nuestra propia soledad… al menos, eso eh sentido yo porque, ¿no nos sentimos realmente solos cuando nos vemos al espejo? Miramos y miramos… y sólo nos vemos a nosotros.
Un saludo.
Y en ocasiones, a parte de nuestro reflejo, vemos la realidad…eso a veces también es duro y triste…muchísimas gracias por tu comentario^^
Buen micro. Especialmente duro mirarse al espejo y obligarse a sonreír ¿no te parece? Me ha gustado mucho.
Saludos!!
Así es…especialmente duro cuando la realidad que vivimos resulta ser ficticia…gracias por tu comentario. Nos leemos^^
Imponente, maravilloso, muchas gracias por compartirlo.
Como siempre encantada con tus comentarios Nanky, mil gracias…Nos leemos^^