Esperó. Esperó y esperó. Leyó todos los carteles, los graffitis, los volantes. Contó las baldosas. De allá para acá, y de acá para allá. Memorizó las matrículas de los autos que pasaban. Pensó. Canturreó. Caminó en círculos, mirando la punta de sus zapatos.
Miró incontables veces su reloj.
Cuando ya su paciencia se encontraba en el límite, recordó que había paro general del transporte.



Interesante micro, esa espera podría relacionarse con tantas cosas, y el transporte con tantas mujeres un gran abrazo desde Buenos Aires y voto.
Gracias por tu visita y tu punto de vista. Un abrazo.
Tus micros, siempre sensacionales! Mi voto
Gracias por tu seguimiento. Un beso.
Muy bueno tu relato amigo, por casualidad tu personaje ¿no se llama Luis?
Un abrazo junto a mi voto.
Gracias por estar siempre. Ustedes le dicen “colectivo”…si te habrá tocado esperarlo!
Me gusta ese toque de humor final. Bueno! Felicidades, mi voto y un abrazo amigo!
Gracias, Rafael. No todo es gris…
Jajajajajajajaja. ¡A mí me pasó eso una vez! ¡¿Qué cosas, no?!
Te doy mi voto, me hiciste reir a carcajadas.
Gracias. Me alegro que no sea todo ficción…
Hugojota: ¡qué amigo ese de tu narración!… ¿qué estaría pensando? Y analizando bien el asunto, eso de esperar y esperar, sin fin, nos ocurre a todos, a veces voluntaria pero muy seguido involuntariamente.
Mi voto
Volivar
Gracias. Tal vez, la vida sea una sucesión de esperas…
Buen micro, amigo Hugo. Saludos y mi voto.
Gracias por tu lectura y tu voto. Nos vamos a la portada…
Muy buen micro, pienso que todos hemos pasado por esa espera alguna vez en nuestra vida.
Un saludo y mi voto.