Las manos asoman por la ventana, allá en lo alto. Blancas de sombra, de soledad. Imagino un pecho y una cara que presionan contra la pared fría, para que los brazos estirados lleguen al exterior. Las manos son frágiles brotes de vida en la piedra inerte de la cárcel.
Tus palabras y la fotografía forman juntas algo de gran belleza, te voto.
Gracias, Antonio. Es todo un cuadro ese.
¡Saludos!
Excelente micro, Sergio, muy visual. Felicitaciones y mi voto.
Gracias, VIMON. ¡Un abrazo!
Dale!!! estás para mucho más. Un honesto y gran saludo desde Buenos Aires.
Nanky, gracias
¡Abrazo desde Río Cuarto!
Muy bien, Sergio Cossa… eres un fomidable artista de las letras.
Felicidades.
Volivar
Muchas gracias, Volivar.
¡Un abrazo!