
—Mamá, tengo hambre —Anunció la pequeña de oscura piel.
—Le diré a tu padre que traiga la cena —Respondió la mujer.
Un hombre moreno, vestido solamente con un taparrabo, descansaba recostado en una hamaca. Su esposa se le acercó despertándolo con suavidad.
—La niña tiene hambre —le hizo saber—. Ve por algo para la cena.
—¿Y el reverendo Braun? —Preguntó su marido.
—Nos lo terminamos anoche. Mejor tráeme un turista. Los misioneros no tienen tanta carne como ellos.



Muy bueno.Saludos
Gracias.
Puro humor negro.
Tan brutal como breve. Muy bueno.
Se agradece.
Siempre ha habido clases hasta para elegir a quién comerse.
Divertido.
Un saludo
Gracias.
No sabía que hubiera clases para eso. Lo más que estuve enterado fue de un anuncio en un periódico alemán solicitando alguien para ser comido. Rammstein hizo una canción llamada “mein tail” acerca de esa noticia.
Excelente, manejo impecable de los tiempos. Un gran saludo y felicitaciones.
Gracias Nanky.
¡No se olviden de votar!
Pues te voto, que me encanta ese humor.
Gracias por el voto. Nos leemos pronto.
Me gusto tu sentido del humor, aunque sea negro.
Saludos compañero!!
Se agradece.
Viva el humor negro
Por lo que se aprecia, la parroquia del lugar se quedó sin encargado
Muy buen micro.
Solo como gusto mío, invertiría el adjetivo en “oscura piel”. Lo veo demasiado poético para el resto del texto. Va mi voto.
¡Un saludo!
Gracias.
El adjetivo se ve algo poético, cierto. Pero, yo le veo más problema si también rima con alguna otra parte del texto.
Lot Alkef: magnífico micro, estimado amigo; Qué inspiración, felicidades.
Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)
Gracias mi buen amigo Volivar.